Reacción. Replican pronósticos de default

Las advertencias de Wall Street y del Fondo Monetario Internacional sobre el riesgo de cesación de pagos dispararon el rechazo del gobierno de Cristina Fernández, que salió al cruce negando cualquier tipo de posibilidad de default.

«A nadie que sea bien intencionado le puede quedar dudas de que Argentina va a cumplir con todos y cada uno de sus compromisos financieros», afirmó el jefe de Gabinete, Sergio Massa, durante un seminario del Consejo de las Américas.

Massa negó que el país afronte dificultades para financiar los vencimientos de deuda de 2009, estimados en unos US$ 20.000 millones, de los cuales 11.800 están cubiertos por el superávit primario.

La presidenta Cristina Fernández abonó también el clima de tensión al reaccionar ante un informe del Banco Central de España, que califica a Argentina como un país de «riesgo elevado» para invertir. «Después de las cosas que han pasado en España deberían dedicarse a pronosticar más sobre las cosas de ellos», sostuvo.

La Presidenta calificó de «irresponsable» al Banco Central y trató de «opinólogos» a los analistas que bajaron la nota a Argentina. «Además de no haber pronosticado su propia situación como país, cuando uno mira el informe que hizo el mismo banco en enero de 2001 y en abril de 2001, advierte que el análisis y las predicciones en economía no son el fuerte de la gente que hace este tipo de trabajos», remató Fernández, que hizo llegar sus opiniones a los medios a través de un audio que grabó en su despacho.

Como si estuviera un interlocutor enfrente, la Presidenta detalló: «Si me permitís un momentito te leo una partecita del informe de enero de 2001, enero de 2001 -insistió en tono de advertencia-, cuando (el banco) decía, unos nueve o diez meses antes de la peor crisis que haya tenido nuestro país, que en la Argentina, si bien la actividad económica permanece débil, las perspectivas para el futuro próximo mejoraban sensiblemente».

«Esto que hoy vemos publicado habla de la falta de seriedad y, fundamentalmente, de la irresponsabilidad con que se aborda el tema», disparó.

BAJAN LA NOTA. En las últimas semanas las calificadoras de riesgo bajaron la nota a la deuda nacional, Wall Street recomendó a los inversores desarmar sus inversiones en el país, mientras que el FMI afirmó que la Argentina «enfilará hacia un iceberg». A la visión del exterior, se sumaron los analistas locales que, pese lo que se recita desde el gobierno, piden revisar el superávit fiscal y critican las fuentes de financiamiento oficial en un contexto de creciente inflación. Así las cosas, el presidente del Banco Central argentino, Martín Redrado, señaló que las dudas «son absolutamente infundadas», tal como lo muestra «el cumplimiento puntual de los compromisos financieros, la recompra de deuda con vencimientos 2008-2009 y una configuración de variables fundamentales que brinda perspectivas de sensibilidad fiscal», dijo en un discurso ante el Consejo de las Américas.

«Los mayores indicadores del esfuerzo fiscal para cumplir con los pagos de la deuda pública verifican una mayor holgura en comparación a otros momentos del pasado», afirmó Redrado.

El funcionario además agregó algunos números para ilustrar la situación. Redrado sostuvo que mientras en 2001 los intereses de la deuda representaban un 3,8% del PIB y un 22% de la recaudación tributaria, en junio de 2008 estas cifras alcanzan 1,8% y 7% respectivamente.

Así también, añadió que para mantener la relación constante entre la deuda y el PIB es necesario un crecimiento primario «del 1,3% y lo estamos más que triplicando». Redrado destacó que la situación internacional y de los últimos meses en Argentina «puso a prueba» la fortaleza de la política monetaria. «El esfuerzo del Banco Central quedó plasmado en las políticas de reaseguro que permitieron revertir la salida de los depósitos», argumentó.

TRANSPARENCIA. Pero pese a los indicadores que defiende el gobierno, los industriales se muestran nerviosos por el creciente nivel inflacionario y exigen que se hagan más transparentes las estadísticas sobre el costo de vida. El índice oficial de inflación, estimado en un 10% anual, es cuestionado desde hace meses por economistas y organizaciones de defensa del consumidor que lo ubican entre 25% y 30%; además de suscitar críticas en el propio oficialismo.

Dos semanas atrás el gobierno argentino anunció la compra de títulos de deuda con vencimiento en 2008 y 2009 en un intento por frenar la creciente incertidumbre de los mercados sobre la solidez financiera.

Los activos argentinos se habían desplomado días antes disparando el riesgo país a su máximo desde 2005, cuando Argentina realizó una gran reestructuración de la deuda.

La señal que más había preocupado a los inversores, fue la venta directa a Venezuela de un bono en dólares con vencimiento en 2015 a una tasa de 15%, muy superior a la del mercado. Pese a crecer un 8% anual, desde 2005 Argentina no ha tomado créditos en los mercados internacionales ante el temor de que esos fondos sean embargados por los acreedores que no participaron del canje de deuda lanzado ese año.