Rebaja de tarifas coincide con escenario de inflación

Las tarifas de UTE y OSE bajarán a partir del 1º de junio el 2% y el 3,4%, respectivamente, y ANTEL unificará el costo de las llamadas de larga distancia nacional con las urbanas.
La medida responde a la resolución del Poder Ejecutivo de adelantar en un mes los efectos de la reducción al 7,5% de los aportes patronales que pagan estas empresas –en la actualidad fijos en 24,5% para UTE y OSE y 26,5% para ANTEL–, previsto a partir de la aplicación de la reforma fiscal.

En OSE el ajuste se efectuará de forma “lineal” para todas las tarifas, que bajarán 3,4%.

La misma situación se dará en UTE, que en sesión de Directorio resolvió anoche aplicar la rebaja del 2% en todos sus segmentos tarifarios, confirmaron fuentes del ente. Al momento del anuncio, la empresa energética no tenía definido si aplicar una rebaja de forma igualitaria para todos sus segmentos tarifarios o aplicando criterios “selectivos”.

En tanto, ANTEL equiparará el costo de las llamadas de larga distancia nacional con los valores de los cómputos locales.

De esta forma, el costo de las llamadas entre líneas fijas de todo el país pasará a costar $ 0,92 más IVA por minuto/fracción, lo que implica una reducción promedial –sin efectuar la ponderación por distribución de tráfico entre días y horas– de “más del 60%”, señaló la presidenta del ente estatal, María Simon.

En la actualidad, el costo de las llamadas de larga distancia nacional alcanza los $ 2,22 por minuto de lunes a viernes y $ 1,05 los fines de semana. El efecto de la reducción de aportes patronales significará un ahorro para las empresas estatales –que será trasladado por este mecanismo– de US$ 16 millones anuales para UTE, US$ 14 millones en el caso de ANTEL y US$ 8 millones para OSE.

En total, el ahorro global para las empresas públicas ascenderá a US$ 38 millones.

No obstante, el ministro de Economía, Danilo Astori, -que encabezó los anuncios efectuados ayer en la sede de UTE- explicó que el costo total de la medida ascenderá a US$ 42 millones. La diferencia será asumida por un “esfuerzo adicional” de la Tesorería General de la Nación, sostuvo el titular del MEF.

Este gasto suplementario proviene del costo de ANTEL de generalizar las tarifas en todo el territorio nacional, que superará en US$ 3,5 millones los ahorros por aportes patronales, “en el supuesto de que no exista elasticidad” en la demanda, explicó Simon.


Sin dobles intenciones. En tanto, el ministro de Economía restó trascendencia a la estimación de que la medida se fundamente en un intento de contener el avance de presiones inflacionarias y destacó que su objetivo es mostrar a la sociedad “los beneficios” de la reforma.

“No estamos poniendo en práctica la medida con ese objetivo” (de contener el incremento del Índice de Precios al Consumo) , dijo Astori, y la comparó con la rebaja anticipada del 14% al 10% en el IVA para la carne vacuna.

En tanto, reconoció que la puesta en práctica de la rebaja de esas tarifas públicas tiene un “efecto positivo desde el punto de vista de los precios considerados en su conjunto”. Astori señaló que el efecto positivo de la reforma tributaria en tarifas y precios por las reducciones de impuestos y de aportes patronales está siendo “lamentablemente subestimado” en la discusión del nuevo sistema. La discusión se centró en la “parte impositiva”, en especial en torno al Impuesto a la Renta de las Personas Físicas, dijo.

El ministro destacó el perfil “social” y los “beneficios para la población” del nuevo sistema tributario. Asimismo, señaló que si se superan expectativas de recaudación con el nuevo sistema “se volcará a reducir la carga tributaria”, y aseguró que el próximo paso será eliminar el Impuesto a la compra de Moneda Extranjera, que pagan solo las empresas públicas.