Recesión avanza y se refleja en expectativas mundiales.

Día a día, la crisis económica internacional sorprende con nuevas y peores noticias a los gobiernos del mundo. Cada vez son menos las voces optimistas que sostienen con argumentos que lo peor de la debacle económica ya quedó atrás en el tiempo. Por el contrario, en ambos hemisferios, analistas privados y autoridades económicas revisan a la baja sus proyecciones de crecimiento –los primeros de forma más pronunciada que los segundos–, dando cuenta de un agravamiento de las condiciones internacionales.
Ni Asia ni América Latina ni mucho menos Europa son inmunes a una crisis que no distingue entre sectores de actividad, tamaño ni antigüedad de las empresas. En ese contexto, la corrección de expectativas se convierte en el común denominador de las economías del mundo, que con mayor o menor intensidad, más tarde o más temprano, afrontan las consecuencias de la crisis.

Si bien, el ministro de Economía, Álvaro García, repitió en varias oportunidades que aún no es momento para revisar las cifras de crecimiento esperado para 2009, la publicación mañana de los datos sobre el desempeño de la economía local durante el último trimestre de 2008, serán una instancia para que el gobierno reevalúe la viabilidad de sus proyecciones actuales.

Según señaló el 11 de marzo el subsecretario de Economía, Andrés Masoller, la actual proyección del 3% “tiene un sesgo positivo” y “se va a revisar a la baja a la luz de los últimos datos del nivel de actividad del país” sobre comercio exterior y sobre el impacto de la sequía, –que de acuerdo a un estudio de la Oficina de Programación y Política Agropecuaria (Opypa), costó al país

US$ 400 millones sólo en pérdidas de producción bruta agropecuaria–, y tendrá un impacto aún mayor en la medición de Producto Bruto Interno (PBI), según dijo García. Masoller sostuvo que la nueva proyección oficial podría estar “en torno al 2%”.

Sin embargo, esta baja en las previsiones aún es vista por la media de analistas e instituciones financieras consultadas por el BCU como demasiado optimista. Según relevó la encuesta de expectativas de marzo, la economía uruguaya crecería 1,5% en 2009, ocho décimas menos de lo que auguraban en febrero.

En la región. Un eventual recorte de las expectativas locales de crecimiento a nivel del gobierno iría en línea con las decisiones que están adoptando las autoridades económicas en el resto del continente.

El pasado jueves, el gobierno brasileño redujo de 3,5% a 2% su meta de crecimiento, cuando en la segunda mitad de 2008 las proyecciones oficiales arrojaban un incremento de 5% del PBI en el país norteño durante 2009.

El último sondeo semanal realizado por el Banco de Brasil entre analistas del vecino país, en tanto, arrojó una estimación de crecimiento de 0,6% para este año, aún por encima de las previsiones de la principal patronal brasileña, la Confederación Nacional de Industria, que augura un crecimiento cero del PBI de Brasil.

El Banco Central de Chile, en tanto, adelantó que el gobierno de ese país no podrá cumplir con el rango meta de crecimiento anunciado por las autoridades de entre 2% y 3% para 2009. Según el responsable del organismo, José de Gregorio, aún no es posible confeccionar cifras definitivas de crecimiento, aunque aseguró que la economía chilena crecerá por debajo del rango meta.

La medición de los expertos del país andino arroja un crecimiento de 0,2% para este año, según la última encuesta realizada por la autoridad monetaria. Esto es, un freno de la actividad respecto al aumento de 3,2% del PBI de 2008.

En Perú, el panorama no es distinto. El lunes pasado las autoridades recortaron de 6,5% a 5% las perspectivas de crecimiento y redujeron de 6,2% a 1,9% las expectativas de incremento de exportaciones de bienes y servicios.

Otra historia. Argentina, sin embargo, mantuvo inalteradas sus proyecciones oficiales desde que en noviembre pasado fuera aprobado el presupuesto nacional con una estimación de crecimiento de 4%.

Hoy en día, analistas privados y organismos internacionales afirman que esperar un incremento del PBI de Argentina durante 2009 de cualquier magnitud es plantear un escenario optimista.

Según el Fondo Monetario Internacional (FMI), el vecino país no crecerá durante este año y para 2010 le augura una leve mejora de 1,5%.

De acuerdo a uno de los estudios más exhaustivos en materia de ciclos económicos realizados a nivel privado por el Instituto de Investigaciones Económicas de la Universidad Nacional de Tucumán, la economía argentina se encuentra en recesión desde el cuarto trimestre de 2008 y es probable que no salga de ella antes de marzo de 2010, según informó el viernes el diario Perfil.