Reforma de la salud despertó temores electorales en el Frente

Debajo de los argumentos de algunos sectores frentistas en favor de introducir cambios a la reforma de la salud subyace el miedo a que los eventuales efectos adversos compliquen la chance electoral de la izquierda en 2009.
Según algunos legisladores, sobre todo de Asamblea Uruguay y el Movimiento de Participación Popular (MPP), los mismos afectados por la reforma tributaria ahora lo serán por la reforma de la salud. Se trata de los empleados privados que sufrirán un descuento adicional de sus sueldos de 3% para llegar al 3% y no tienen hijos menores que gocen el futuro beneficio de atención gratuita. Los públicos pagarán un 6%, pero el Estado subsidiará un 3%.

La reforma, que está siendo defendida a capa y espada por todo el Ministerio de Salud Pública (MSP) y en el Parlamento por el Partido Socialista. El proyecto ha recibido algunos embates de legisladores oficialistas que quieren hacer cambios antes de su aprobación para que –cuando comience a regir el 1° de enero del 2008– lo haga ya con modificaciones que no afecten de sobremanera a la clase media-alta.

Incluso para algunos, como el diputado del MPP, Álvaro Vega, no será la clase media alta la más afectada, sino sobre todo la clase media baja, por lo que entiende se debe revisar la idea de cobrar el 6% a todos. “A mí no me preocupa sólo por lo electoral. Es simplemente una cuestión de equidad”, dijo Vega. El senador del Espacio 609, Alberto Couriel presentó también algunas propuestas de cambios, para que se pueda incluir en la cobertura por trabajador no sólo a los hijos menores de 18 años, sino también a otros familiares que estén sin trabajo, como padres, hermanos, primos y tíos.

Para la senadora socialista Mónica Xavier, que fue definida por la ministra de Salud Pública como “la madrina de la reforma”, no hay que hacer sólo énfasis en lo económico sino en lo sanitario que es donde están los cambios más importantes de la reforma. “Nadie es tonto como para poner en riesgo una reelección, pero esta es una reforma básica para el gobierno”, dijo Xavier. La legisladora sostiene que los cambios sociales que el Frente Amplio quiere hacer se puede lograr “dejando que se acomoden los zapallos en el carro” gracias al crecimiento económico y a través de las sucesivas rendiciones de cuentas, pero entiende que se debe hacer de manera más acelerada con reformas como éstas.

Ante los intentos de los legisladores oficialistas para realizar cambios al proyecto de ley antes de que sea aprobado en el Senado, los socialistas le ponen paños fríos, porque sostiene que esta “es una reforma progresiva”, que va a requerir cambios y mejoras en muchas ocasiones.

“Si el proyecto se aprueba tal como salió de comisión, el Poder Ejecutivo está habilitado para mandar al Parlamento proyectos para modificar la reforma”, dijo la senadora Xavier.