Reforma de Rubio se cambiará para evitar problemas políticos

Los documentos de descentralización y desconcentración del Estado comenzaron a ser analizados ayer por el consejo de ministros. Sin embargo, la cantidad de sugerencias y comentarios realizados por los integran tes, del gabinete tras la lectura de estos textos preparados por la Oficina de Planeamiento y Presupuesto determinó que las tres horas de reunión fueran insuficientes.
Dado que el presidente Vázquez asumió la dirección personal del proceso de reforma del Estado, se decidió que un nuevo documento que contenga las modificaciones propuestas sea discutido por el Ejecutivo dentro de 15 días, cuando el mandatario regrese de su viaje a California, para participar de un congreso de oncología y visitar Sillicon Valley, y a Caracas, para firmar el acta fundacional del Banco del Sur.
«Espero que en la próxima reunión terminemos con el diseño de este proyecto de ley, que luego seguirá el camino que el consejo de ministros decida, ya que debe definir en cuánto tiempo se enviará al Parlamento o si habrá algún proceso de consultas», dijo
el director de la OPP, Enrique Rubio, actuando como vocero del gabinete. En ese orden, también destacó que el proyecto será presentado a los funcionarios públicos -que ya se oponen a la» reforma por establecer contratos anuales y pago por productividad- recién luego de ser aprobada por el gabinete. Asimismo, subrayó que «el gobierno está completamente decidido a llevar el proyecto al Parlamento».
Las sugerencias que se realizan al documento -cuya nueva versión será distribuida el lunes abarcan tanto la redacción como mejoras técnicas al articulado.
Se propuso que el artículo 1 detalle con más énfasis que la ya concretada implementación del nuevo sistema tributario la próxi-
ma aplicación del sistema nacional integrado de salud y la crea- o ción de las agencias del gobierno electrónico, de vivienda y de ciencia y tecnología forman parte del proceso de reforma del Estado.
Se planteó la necesidad de que la división del proyecto en dos grandes capítulos se destaque desde el inicio del mismo. Esta división, presente actualmente a mitad del documento, es entre la descentralización y democratización del Estado y la desconcentración y gestión de los ministerios, las empresas públicas y los entes autónomos.
Con un carácter más técnico, y para evitar futuros problemas políticos, el gabinete encomendó a Rubio que se precisara con mayor exactitud los límites geográficos de los municipios, la forma como se vincularán con las organizaciones sociales, la forma como obtendrán y gestionarán sus recursos, y la delimitación de competencia entre éstos y las autoridades departamentales (intendentes y juntas).
Rubio indicó que el proyecto de reforma no incluirá la modificación de la Constitución para instalar la reelección presidencial y eliminar el balotaje (como él había propuesto el mes pasado), ya que existe un acuerdo en la fuerza política para que la decisión de debatir esos cambios sea adoptada por el Frente Amplio en 2008.
En otro orden, cabe señalar que el proyecto de reforma educativa no fue analizado por el gabinete,
igual que el texto alternativo que los docentes entregaron a la ministra Marina Arismendi para que distribuyera entre sus colegas. Vázquez encargó el estudio de éste al ministro de Educación y Cultura, Jorge Brovetto.
Al finalizar la sesión de acuerdos, Brovetto y el ministro Astori permanecieron algunos minutos más en Suárez para dialogar sobre los dichos de Guillermo Chifflet -nuevo miembro del Tribunal de Conducta Política (TCP) del FA-respecto al director nacional de casinos, Juan Carlos Bengoa, que causaron malestar en Asamblea Uruguay.
Fuentes políticas aseveraron que Astori quedó satisfecho con la receptividad de Brovetto, quien envió una carta a la Mesa Política del FA en la que expresa su molestia por las declaraciones públicas realizadas tras la renuncia del general (r) Víctor Licandro al TCP.»