Reforma del Estado: del clientelismo agónico al temido ajuste quirúrgico

FÉLIX CARRERAS
TIEMPOS DEL MUNDO

María Dolores Benavente, economista jefe de la Asesoría Económica de la Cámara Nacional de Comercio y Servicios (CNCS), sacudió fuerte el agua de la pileta en la que muchos funcionarios y políticos hacen la plancha por temor al costo político, la impopularidad, la reacción sarcástica o la reverenda indiferencia. Hace unas semanas, en un debate en el Banco Central, presentó una propuesta de reforma del Estado impactante, drástica.

Algunos la califican de salvaje e inhumana, pero Benavente cree que es hora de tomar el toro por las astas, reformar el Estado en serio y confiar en un país mejor La suya es la propuesta de la CNCS, la gremial empresaria más antigua del país. ¿Es una iniciativa salvaje? ¿La única posible?

La que sigue es una reseña de la entrevista que Tiempos del Mundo mantuvo con la economista a efectos de conocer en detalle los lineamientos de esa iniciativa.

– TdM.- En diciembre, en un foro sobre reforma del Estado
realizado en el Banco Central, usted hizo una ambiciosa propuesta de reforma estatal, ¿la hizo en su nombre o es la posición de la CNCS?

– María D. Benavente.- Lo hice desde el punto de vista empresarial. Fue un planteo desde el escenario privado, de fuera del sector público, fue el enfoque de quien paga las cuentas del Estado. ¿Necesitamos tener 13 ministerios, 19 intendencias. .., si somos más chicos que un barrio de San Pablo?

Fue una presentación desde el punto de vista del usuario de los servicios estatales. En el caso del empresario privado que quiere desarrollar una inversión, tiene que tener en cuenta: a) la presión fiscal, b) las tarifas públicas que debe pagar, c) el respeto al derecho de propiedad, d) un país con apertura (comercial), e) el sistema tributario -si es directo, indirecto, entre otras consideraciones-, y f) la burocracia.

En esa reunión del Banco Central me centré en los aspectos de las tarifas, la presión fiscal y burocracia.

– ¿ Por qué le importa tanto a la CNCS la reforma, el achicamiento del Estado?

– Porque la misión de la CNCS es velar por el interés general del comercio y el desarrollo del sector privado de la economía, así está en el estatuto de 1867. Además, la cámara tiene vocación de atender al sector privado como a un todo, no sólo como gremial de comerciantes.

Lo que especialmente importa es el tamaño del Estado porque somos los que pagamos la factura. Sacando los impuestos que paga el consumidor final y los de las intendencias, el comercio paga el 76% de los impuestos que sostienen el gasto estatal, ¿somos los paganini de la boda?

– ¿Qué precios, qué tarifas estatales necesita o reclama el empresario privado?

– Antes que nada, hay que enfocar bien el tema: respecto de las empresas del Estado, que si la soberanía, que si se privatizan o se regalan o se funden; pero lo que en verdad importa
es si la sociedad tiene servicios de calidad y a precios internacionales, o al menos que sean competitivos con la región.

A precios competitivos, igual calidad; es lo que requiere el país.

Los servicios estatales son los insumos para la actividad económica, productiva, tanto privada como estatal. Por ejemplo, se están desarrollando ahora actividades de valor agregado basadas en Internet. Resulta que en el Uruguay el acceso a Internet es el más caro del mundo, a excepción de los países del Este europeo y de Cuba. Internet Plus, de Antel, cuesta un mínimo de 1.039 pesos por mes, el más caro de la región, lejos. (Nota de Redacción: datos al respecto se publicaron en la revista América Economía).

– Las tarifas pesan ¿la performance de los entes estatales no?

– En la charla del BCU presenté varias gráficas comparativas de la productividad de nuestras empresas públicas en relación con empresas de similar porte en la región. Aquí puede verlas… En Ventas/ (por) Empleado, Ancap está lejos; UTE, ni hablar.

En Activos/Empleados, Ancap sigue abajo, a pesar de que en los últimos años dos reformas de la refinería le han costado al país un ojo de la cara.

De UTE, en verdad -y lo dije en la reunión- me dio miedo (vergüenza) hablar: la relación es 9 a 1.
Si hablamos de cantidad de personal, AFE tiene 1.637 funcionarios y es subsidiada. Rafap (*) tiene 107 empleados y gana tres millones de dólares al año, libres de polvo y paja.

Si calculamos los ratio de productividad de empresas del mismo rubro, para igualar el nivel, a UTE le sobran unos 4.000 empleados; a Ancap, 1.500, y a la Antel, otros 2.000.

Creación de empleo

– ¿Qué nivel de inversión extranjera directa tuvo el país el año pasado?

-Cero, no existe. Además, la falta de recursos estatales para la inversión es clave. El Estado tiene en sus manos los sectores que en el mundo generan más empleo: comunicaciones, telecomunicaciones, energía, transporte, puertos, aeropuertos. ¡Cómo va a haber generación de empleo genuino si el Estado uruguayo es un socio menesteroso, no tiene con qué invertir porque gasta demasiado en funcionamiento, en burocracia!

– La cultura burocrática es añeja en el país, ¿qué incidencia tiene en el costo estatal?

– Burocracia no implica sólo empleo, funcionario público. Al existir la estructura, existe el trámite, por eso la CNCS plantea la cuestión un paso antes. Dice: ¿por qué existe esta, o aquélla oficina? Si existe, hay que darle tareas, escritorios, funcionarios, jefes. Burocracia implica la cultura del palo en la rueda, el freno. Si existe el funcionario, tiene un sello, tiene el poder -del sello o de la gorra-para acelerar, ayudar, trabar o sepultar (el trámite).

Además, en el empleo público el gran enemigo es la desmotivación. Hay muchos funcionarios de vocación, excelentes, capaces, con iniciativa y adhesión al Estado, pero hay muchos otros que simplemente calientan sillas. Son seres humanos, ¿qué motivación pueden tener si sólo no hacen durante horas y horas?

Propuesta de reforma

– No mencionó aún el nivel de presión fiscal…

– Nuestro sistema tributario está basado en la tributación indirecta, por lo tanto es un sistema impositivo procíclico. En la etapa de crecimiento de la economía (Nota de Redacción: en los años 1990, especialmente entre 1993 y 1998) se debió haber ahorrado para usar los recursos en etapas de recesión. No sólo no se ahorró entonces, sino que el país se endeudó aún más.

El sector político nacional parece carecer de madurez, de perspectiva. No paró de crear gasto no productivo hasta la crisis de 2002. Sólo entonces se asustaron, cuando estábamos en la cornisa.

Ahora parecen tener la sensación de que está todo bien y quieren seguir gastando plata antes de generarla.

En la CNCS se estima que para reducir impuestos hay que reducir gastos; el modelo de achicamiento estatal aplicado aquí -compartido hasta por el Fondo Monetario Internacional- ha sido el de ajuste por precio, no ajuste por cantidad (ver recuadro en esta misma página), un modelo esencialmente conflictivo.

Hoy hay conflicto en el Ministerio de Salud Pública, mañana en la Justicia, pasado en la Policía, ¿Por qué? No se
puede tener, permanentemente, un conflicto con la gente ajustando el salario menos que la inflación, jineteando la canasta. .. Sólo (se supera) si hace el ajuste por cantidad, de una sola vez,

La propuesta de reforma del Estado de la CNCS incluye un seguro de paro generoso (para los funcionarios que sobran de la nueva estructura). Es un ajuste duro, es horrible, doloroso e impopular, pero el sapo se traga una única vez.

Esa es la propuesta de la CNCS. De la comparación de personal público sobre población total y de población ocupada sobre población económicamente activa, surge que Uruguay, en cantidad de funcionarios, tiene el doble que el promedio de América latina (8,5% vs. 3,8%).

Me han caricaturizado como ‘la neoliberal que quiere echar cien mil empleados’. No es tema de teoría sino de realidades. Si el ajuste por cantidad no se hace ahora lo hará un próximo gobierno.

En Argentina no se hizo y llegó el momento de no pagar jubilaciones ni sueldos públicos. Aquí, llegar a ese extremo sería espantoso.

La propuesta de la CNCS es una reingeniería del Estado, eliminando, en primera instancia, los ministerios sectoriales. En una democracia sana los lobbies privados son aceptables, pero no puede ser que el lobbismo se traslade dentro del sector público, entre ministerios, el país es uno solo.

(*) República AFAP es una empresa de capital estatal que se rige por el derecho privado. Sus socios son el Banco de la República Oriental del Uruguay, el BPS y el Banco de Seguros del Estado. La economista María Dolores Benavente es videpresidenta de Rafap.