Reforma es ‘injusta’ y castiga a clase media, dicen expertos

La reforma tributaria impulsada por el gobierno no parece ser tan justa como se la “vende”, coincidieron en señalar a El Observador varios expertos en impuestos de las principales consultoras. Un Impuesto a la Renta de la Personas Físicas (IRPF) que grava a los ingresos brutos y no permite deducir gastos, y carga más al trabajo que al capital, resulta “injusto” y castiga a la clase media, indicaron. A su vez, advirtieron que la reforma desalienta el ahorro y que los bancos perderán depósitos por la aplicación del IRPF a los intereses.
Sin embargo, el presidente del Banco de Previsión Social (BPS), Ernesto Murro, dijo a El Observador que el 73% de los trabajadores que aporta al organismo y el 83% de los pasivos que cobran a través de esa entidad no pagarán el IRPF (muchos de ellos ya no tributan el Impuesto a las Retribuciones Personales), lo que representa 1.270.000 personas.

Indicó que 210.000 trabajadores cotizantes del BPS pagarán menos o igual que ahora y “solo” 67.000 abonarán más. Sostuvo que de los 650.000 pasivos, 540.000 no pagarán IRPF, 26.000 tributarán menos o lo mismo que ahora, y 84.000 abonarán más.


Injusta. “La reforma se realiza invocando razones de justicia que el proyecto no cumple”, afirmó el experto de Ferrere, Alberto Varela. “Van a pagar más ciertos sectores que obtienen sus ingresos a través del trabajo, que son más vulnerables que los que obtienen rentas de capital”, indicó.

Para ilustrar el punto señaló que “si una persona que obtiene su ingreso por capital tiene un accidente, sus familiares heredan el capital (bienes, empresas, etc), pero si una persona que vive de su trabajo tiene el mismo accidente su familia queda en la calle”.

Por su parte, el socio de Guyer & Regules, Nicolás Juan, sostuvo que el “impacto mayor de la implementación del IRPF se dará entre las familias de clase media”, es decir, “las que más consumen y son el motor del país”. Empero, las capas más altas se verán beneficiadas porque “generalmente no cobran sueldo, sino que tienen utilidades del capital o pueden sacar los depósitos al exterior”, dijo. Agregó que las familias no tendrán una compensación como consecuencia de la proyectada rebaja de las tasas de IVA.

En tanto, Juan Antonio Pérez, socio del departamento tributario de KPMG, explicó que en otros países el IRPF se aplica a la renta, es decir, a los ingresos brutos menos algunos gastos, lo que no está plantado en la propuesta del gobierno. Explicó que en otros lugares del mundo se permite descontar del impuesto a la renta personal, por ejemplo, gastos en educación y salud, y la carga varía en función de la cantidad de dependientes a cargo del contribuyente.

Si se grava a los ingresos brutos no “hay oposición de intereses”, apuntó, en tanto, el socio responsable de impuestos de Ernst & Young, Luis Montone. Esto significa que “si no es necesaria una boleta para descontarla, la gente no la va a pedir y el que presta el servicio tampoco va a estar incentivado a darla”. “No contribuye a reducir el informalismo”, aseguró.

El subsecretario de Economía, Mario Bergara, explicó ayer a la consultora Blasina & Tardáguila que “es necesario iniciar un proceso de imposición a la renta sencillo” y que “una vez que eso funcione durante un tiempo de manera razonable”, se puede “ir sofisticando el sistema e incorporando deducciones”.


Depósitos que vuelan. Varela, de Ferrere, dijo que la reforma va a ser como un elefante en un bazar; “va a armar lío, va a correr depósitos, va a alterar el mercado inmobiliario, va a generar trastornos no deseados”. En tanto, Juan, de Guyer & Regules, opinó que “van a quedar solo los depósitos más chicos, los que no se pueden sacar al exterior y el sistema financiero no va a tener fondos para prestar”.

Bergara sostuvo que no habrá riesgos de ese tipo porque se gravará a los intereses, que “son muy bajos”.


Consumo, ahorro y empleo. Pérez explicó que la reforma apunta a un aumento del consumo para los sectores que estarán exonerados del IRPF. No obstante, advirtió que “hay que ver si realmente la reducción del IVA se refleja en los precios”. Aventuró que se va a “reducir el ahorro” porque se gravará más a quienes tienen recursos para ahorrar y “se reducirán las fuentes de financiamiento de la inversión”.

Montone indicó que la baja de aportes patronales puede generar más empleo en algún sector pero afectará negativamente a los que hoy están exonerados, por lo que el efecto global en materia laboral será neutro.