Reforma tributaria genera dudas y confusión entre los empresarios

Incertidumbre”, “dudas sobre la aplicación”, “confusión” y la casi certeza de que no se estará pronto a tiempo son las sensaciones que imperan entre empresarios y asesores tributarios, a escasas dos semanas de la entrada en vigencia del nuevo sistema impositivo, que regirá desde el 1º de julio.
A pesar de las innumerables charlas informativas, seminarios, talleres de trabajo práctico, y un sinnúmero de variables que proliferaron en los últimos meses para adentrarse en el escabroso terreno de la primera reforma estructural del sistema impositivo en décadas, todavía persiste la sensación de que existen carencias de información, alimentadas en parte por la “lentitud” del Poder Ejecutivo para sancionar los decretos reglamentarios que aún faltan.

Un factor común entre distintos actores consultados es la convicción que las más afectados serán las pequeñas empresas, que no cuentan con una estructura administrativa adecuada y en la mayoría de los casos tampoco con el apoyo de asesores tributarios.

Incluso, esos contribuyentes deberán enfrentar la disyuntiva de permanecer en el régimen de pequeña empresa u optar por el pago del Impuesto a la Renta de las Actividades Económicas (IRAE), teniendo en cuenta que con el nuevo sistema deberán pagar el IVA mínimo y los contribuyentes de IRAE que les compren no podrán descontar el IVA de sus compras.

El directivo de la Cámara de Industrias, Andrés Fostik, dijo a El Observador que existe “un déficit tremendo de información” para las más de 100.000 empresas de industria, comercio y servicios con menos de cuatro dependientes. “Esas empresas no tienen porte para afrontar” el cambio y “el día a día no las deja estar preparadas”, señaló Fostik.

En la misma línea se pronunció el jefe de gremiales de la Cámara de Comercio y Servicios (CNCS), Santiago Maccio. Para el ejecutivo, a pesar de la “avidez” de información sobre el tema que demuestran los empresarios en las charlas ofrecidas por la gremial, éstos todavía “no están prontos” para implementar la reforma, en gran medida por “falta de información”.

La situación es diferente o es relativizada cuando se la analiza desde la óptica de la Dirección General Impositiva (DGI).

Desde que el 22 de mayo habilitó su servicio de consultas en distintos locales y dos unidades rodantes, el organismo atendió las dudas de más de 40.000 personas –25.000 en Montevideo y 15.000 en el interior–, informó a El Observador el director de la división Interior de DGI, Pedro Spielmann.

A estas consultas se suman las más de 50.000 llamadas recibidas a través del call center, y las evacuadas a través de las 1.800 respuestas a preguntas frecuentes disponibles en la página web uruguayavanza.gub.uy.

El organismo capacitó además de forma directa a 2.244 personas. Ente ellos se cuentan 1.686 funcionarios de Impositiva –incluidos los 300 becarios contratados para asesorar a los contribuyentes–, 467 de otros organismos estatales y 91 personas de diferentes instituciones.

A ellos se suman los profesionales y público en general que concurrió a las charlas informativas brindadas por jerarcas de Impositiva en gremiales empresariales, universidades y conferencias, que superaron los 4.000 concurrentes, informó Spielmann. En conjunto con el BPS, se dictaron conferencias en 14 capitales del interior, además de Atlántida y Piriápolis, y en colaboración con la Unidad de Perfeccionamiento y Actualización de Egresados se capacitó a profesionales de OSE y Antel.


Decretos. Por otra parte, se espera que hoy el Consejo de Ministros apruebe los decretos de los tributos que resta reglamentar: IVA, Imesi, aportes patronales, Impuesto al Patrimonio, y el complementario del Impuesto a la Renta.