Reforma tributaria mejoró clima de negocios, según Banco Mundial.

Uruguay ascendió cuatro puestos en la clasificación mundial que mide la facilidad con que las empresas pueden hacer negocios en 181 países del mundo, según el informe Doing Business 2009 difundido ayer por el Banco Mundial (BM) y la Corporación Financiera Internacional (CFI).
En una videoconferencia de prensa desde Washington, representantes de los organismos resaltaron el efecto de la reforma del sistema tributario –vigente desde julio de 2007–, la digitalización del intercambio de datos en materia de comercio internacional y el mejoramiento del sistema bancario, como los principales factores que explican la evolución positiva en la calificación del país.

Sin embargo, la autora principal del informe, Silvia Solf, dijo que a Uruguay aún le queda “mucho margen para mejorar”, principalmente en lo referido a la burocracia, que dificulta y enlentece los procesos empresariales.

El país ocupó el puesto 109 de la tabla, ubicándose por debajo de la media en cuanto a la facilidad que ofrece a las empresas para su instalación y funcionamiento. Mientras tanto, a nivel regional ocupó el quinto lugar, precedido por Chile (40), Colombia (53), Perú (62) y Guyana (105), y por encima de Argentina (113), Paraguay (115) y Brasil (125).

Reformas auspiciosas. Para los especialistas del BM y la CFI, Uruguay avanzó mucho en los últimos cinco años en la construcción de una normativa que incentive la instalación de empresas y capitales dentro del territorio nacional. La reforma tributaria, según el analista del BM Joan Michel Lobet, “eliminó uno de los bloques más grandes que tienen los países en el mundo” a la hora de hacer negocios: el requisito de capital mínimo para la concreción de una nueva empresa.

Por otra parte, la eliminación del COFIS y la reducción del IVA –de 23% a 22% en su tasa básica y de 14% a 10% en la tasa mínima–, lograron disminuir la carga impositiva total de las empresas locales de 71% a 58,5% de las ganancias, guarismo que se reducirá a 36,4%, según estimó Lobet.

Al mismo tiempo, señaló que la implementación de un sistema informático para el envío de documentos y tramitación de importaciones y exportaciones a través de Internet (LUCÍA), facilitó el comercio internacional desde y hacia Uruguay.

Tramitología. Según Solf, los empresarios de la región deben lidiar con una importante carga burocrática que quita dinamismo a sus tareas.

En ese campo, Uruguay no es la excepción. Mientras que en los países desarrollados, el número de procedimientos para la creación de una empresa es de 5,8; en Uruguay son necesarios 11 para la concreción de un proyecto empresarial, y un total de 44 días, incluso por encima del promedio de la región. La especialista señaló que se trata de un tema fundamental, porque la demora y la complejidad de la formalización de los negocios lleva a que muchos empresarios opten por desempeñar sus actividades en la informalidad.