REPORTAJE DR ALFONSO VARELA (Presidente de la Camara de Comecio y Servicio)

El presidente de la Cámara de Comercio y Servicios, Alfonso Varela, dijo a Últimas Noticias que habrá que ver si el país está preparado para aprovechar el actual momento de bonanza, producto del buen desempeño que tuvo la economía uruguaya durante 2010. Además, reclamó una rebaja de impuestos, el sostenimiento del tipo de cambio mediante el superávit fiscal y la mejora de la baja productividad, que es observada con preocupación por los inversores extranjeros.

-¿Qué valoración hace del 2010?
-Fue bueno desde el punto de vista económico: hubo crecimiento del producto, del ritmo de la actividad, hubo buena colocación de la producción uruguaya en el exterior, el mercado interno se revitalizó, y todas las amenazas que se produjeron a raíz de la crisis internacional de 2008 Uruguay no la sintió mucho en 2009 y en 2010 sin duda hubo un buen desempeño.

-¿Es sostenible?
-Que se mantenga el crecimiento y que sea sostenible depende de la performance internacional del Uruguay. Mientras lo» reductos que exporta sigan teniendo un valor alto en el mercado, mientras tengamos abierta una serie de mercados, mientras la agricultura siga teniendo el dinamismo de los últimos años, todo esto es sostenible. Parecería que esto obedece a la demanda agregada brasileña, también como consecuencia de la demanda agregada china que hay en el mundo. Mientras eso se siga dando, parece que vamos bien. Uruguay está bien posicionado, el asunto es ver si los uruguayos somos capaces de aprovechar ese momento de bonanza, y ahí es donde empiezan algunas incertidumbres.

-¿Como el gasto público?
-Una es el gasto público que afecta muchos puntos: el tributario, fiscal, el tipo de cambio, la inflación. Si fuéramos capaces de sostener un gasto público más chico, por lo menos el gasto público improductivo, Uruguay podría encarar dos o tres cosas importantes: una rebaja de impuestos o la configuración de reservas para los momentos de «malaria» o ayudar al sostenimiento del tipo de cambio mediante el superávit fiscal. Además está la baja productividad que, con independencia de la con actividad laboral, ha despertado quejas en inversores del exterior.

-En el aspecto productivo la responsabilidad es compartida
-Acá hay un tema de productividad que tenemos desde hace muchos años. Es un tema complicado que se arregla con capacitación, con educación, con formación, con contracción al trabajo. Después está el tema laboral que es algo que se ha venido fogoneando, incentivando una cultura de confrontación que hace que vivamos en un conflicto permanente, y no hay sociedad que aguante. Toda esta secuela conflictiva que hubo en los últimos meses es algo muy perjudicial para los trabajadores, para el empresario, sin duda que para el Estado, y en definitiva el que se lleva la peor parte es el ciudadano común y corriente. Al movimiento sindical se le han dado una cantidad de prerrogativas, de ventajas, de privilegios, que no los tiene el resto y está haciendo abuso.

-¿Como la discusión por las ocupaciones?
-El Poder Ejecutivo ya aprobó un decreto que prohíbe las ocupaciones
en los lugares públicos, por consiguiente tampoco se reconoce la ocupación como extensión del derecho de huelga y eso necesariamente tiene que ir acompañado del desalojo de los lugares privados.

-¿Cree que a los inversores les preocupa?
-Cuando vienen al país o evalúan la posibilidad hacen diferentes consultas, se las hacen al gobierno, a los estudios jurídicos y a las cámaras, donde hay canales de información permanente y la consulta más grande es qué pasa con la legislación laboral. Incluso gente del gobierno nos ha manifestado su preocupación por esto.

-¿El país no da certezas?
-Hay certezas, lo que no hay es un buen funcionamiento del relaciona-miento laboral. Hay una preocupación porque es un estado constante de conflictividad, no son picos, es constante. Basta abrir el diario y tener el calendario de conflictos, y mas en las últimas semanas de diciembre. El presidente ha manifestado que esto es producto del Presupuesto y de los Consejos de Salarios, pero parecería que la cosa se ha desmadrado un poco. Se crearon los instrumentos legales durante la anterior administración y ahora se están viendo las consecuencias.

-En 2011 se descontarán dos puntos porcentuales de IVA, ¿lo percibirá el consumidor final?
-Es muy difícil determinar a priori qué va a pasar. En definitiva, todo el mundo saca alguna ventaja, pero el consumo debería ser el mayor beneficiario, sobre todo en una economía de mercado donde hay alta competitividad y pocas situaciones monopólicas y que están en manos del Estado. El propio mercado lo irá regulando: si yo como comerciante me quiero comer esos dos puntos y mi competidor los larga en beneficio, los voy a tener que ajustan

-El gobierno anunció como una prioridad la bancarización…
El crédito es una palanca fundamental para el comercio pero creo en la responsabilidad de la gente. Pero hay un coletazo psicológico de las crisis, de los bancos y la gente pretende guardar cierta privacidad.
Las zonas francas aducen que perderán inversiones por el nuevo decreto…
A veces, en aras de la transparencia, la enmienda es peor que el soneto. Guarda cuando se habla de sociedades de papel, de conocer la personería jurídica, me parece que se ven fantasmas, como con las Safi, y se rompen mecanismos que han generado riqueza y puestos de trabajo y prestigio al Uruguay. El gobierno puede tener todos los controles que quiera, lo que no puede hacer es matar negocios porque sospecha, con esto nadie está respaldando el lavado ni e! tráfico ni la defraudación pero, so pretexto del por un valor mayor, se hacen disparates.

* Perspectivas para 2011
-¿Qué expectativas hay para 2011?
El año que entra va a seguir dentro de la línea de crecimiento económico, supongo que la conflictividad se atenuará un poco y creo que los niveles de inversión van a seguir dentro de un ritmo bueno. Así como en el gobierno anterior se gestaron instrumentos legales que atentan contra el adecuado funcionamiento laboral, también se instrumentaron normas que corren a favor de instrumentar la inversión.