Rescate de Caja Bancaria pasó dura discusión en Diputados.

La iniciativa, que implica un aporte estatal anual de US$ 20 millones, pasó al Senado

Con los votos de todo el Frente Amplio (FA) –pese a las diferencias internas que se manifestaron durante la sesión paralamentaria de ayer y en la Mesa Política del lunes– y parte del Partido Colorado (Foro Batllista), se aprobó ayer en Diputados el salvataje de la Caja Bancaria, proyecto que ahora va a la Cámara Alta.
La fórmula implica una inyección de US$ 20 millones anuales por parte del Estado, otro tanto aportarán los bancos e igual porción los pasivos. Además unos 4.500 trabajadores, que dejarán de aportar al BPS pasarán a hacerlo por un monto mayor en ésta caja.

El Partido Nacional, que rechazó el proyecto de ley del Poder Ejecutivo, acusó al FA de apurar su aprobación para no quedar en la historia como el gobierno durante el cual quebró la Caja Bancaria, “aún sabiendo que la solución no es tal”, advirtió el diputado José Carlos Cardoso (Herrerismo).

Los nacionalistas acusaron también al Frente de acordar con el gremio de bancario (Aebu) una solución para ellos, aunque eso signifique un perjuicio para los empleados de administradoras de crédito que de forma compulsiva deberán dejar el BPS y tendrán más descuentos al pasar a la Caja Bancaria.

En un debate parlamentario donde parecían disputarse los votos de uno y otro grupo de trabajadores, el diputado blanco Javier García fue explícito: “El Frente prefirió quedarse con los trabajadores fuertes de Aebu y no le importó perjudicar a los menos fuertes de las administradoras de créditos”.

En número, los bancarios son 12.000 y los empleados de las empresas crediticias, cooperativas de ahorro y transportadoras de valores son 4.500.

Por su parte, el FA acusó a la oposición de “no demostrar interés alguno ” en solucionar el problema durante los últimos 20 años, y ahora “presenta propuestas inviables”, apuntó el diputado Enrique Pintado (Asamblea Uruguay), en lo que fue el discurso que dominó casi todas las intervenciones de los legisladores oficialistas.

Desde adentro. Pero la crítica más fuerte al proyecto gubernamental vino desde la bancada oficialista.

El diputado Darío Pérez (Espacio Frenteamplista) llamó la atención cuando con tono pausado, dijo: “Soy del Frente pero hay cosas de esta ley que no me convencen. Hay compañeros que están tensos por lo que voy a decir, no se preocupen”.

Pérez cuestionó a los demás diputados del FA por el perjuicio que se les puede ocasionar a los trabajadores de las cooperativas de ahorro y crédito que, coincidió con la oposición, pueden ver reducida su jubilación futura al pasar a la Caja Bancaria. Pero fue más lejos y criticó el proyecto por no incorporar en la ley a las empresas Abitab y Redpagos. “No hay explicación técnica que me satisfaga”, advirtió, tras escuchar los argumentos del diputado Alfredo Asti (Asamblea Uruguay) quién defendió la solución encontrada para asegurar el funcionamiento de la Caja Bancaria.

Pérez se imaginó, según contó, “una mesa bien servida, con gente rechoncha de plata, asomando sus billetes en los bolsillos, con cadenas y dientes de oro, celebrando”.

Más tarde, el diputado Carlos González Álvarez (Partido Nacional) aseguró que “las directivas de Abitab y Redpagos metieron su pesada en el Ministerio de Economía y presionaron a (Danilo) Astori para quedar afuera” del proyecto.

Darío Pérez concluyó que la ley es una “chanchéz”, y advirtió que será él quien después pondrá “la jeta” en su departamento (Maldonado) para explicar lo que votó el FA.

La reacción de sus compañeros de bancada no se hizo esperar.

José Luis Blasina (socialista) destacó que Pérez, “en un acto de sinceridad reconoció no conocer la ley” que criticaba. Y Pérez se molestó.

Luego fue la diputada Silvana Charlone (Espacio Socialista) quien advirtió que “todos” ponen “la cara” antes sus votantes. Ahí Pérez no aguantó, se levantó y se fue de sala.

Pero volvió al rato para votar a favor de la ley. Sobre las seis de la tarde, tras ocho de debate, se aprobó el salvayaje de la Caja Bancaria con 55 votos de apoyo en 85 diputados presentes. La semana próxima el proyecto va al Senado.