Respuesta no replicará críticas de los gobernantes argentinos

El gobierno uruguayo evaluará hoy al más alto nivel la situación de las relaciones diplomáticas con Argentina, luego de las fuertes críticas que en los últimos días formularon contra el presidente Jorge Batlle, el propio jefe de Estado, Néstor Kirchner, y varios integrantes de primera línea de su Administración.

Fuentes oficiales dijeron ayer a El País que «muy posiblemente» se dé a conocer un comunicado «en el que se describirá en forma detallada la posición del gobierno» en torno al caso de la nuera del poeta Juan Gelman y a las relaciones diplomáticas con Argentina, aunque en el texto se evitará responder las manifestaciones realizadas por Kirchner, por su jefe de gabinete, Alberto Fernández, y por los ministros Rafael Bielsa (canciller) y Aníbal Fernández (Interior).

«Se hará un racconto general de la situación a efectos de dejar en claro cuál es el papel que ha jugado Uruguay en esto» y se puntualizará «que nuestro país no tiene una posición de agresión» respecto a su vecino, agregaron las fuentes.

El sábado, la Cancillería uruguaya había anunciado en un comunicado que el gobierno «sigue con toda la atención que la situación requiere» las declaraciones provenientes de la vecina orilla y que dará «una clara y oportuna respuesta».

En el curso del fin de semana Batlle, el secretario de la Presidencia, Raúl Lago; el canciller, Didier Opertti, el subsecretario Guillermo Valles y otros funcionarios de primer nivel del gobierno uruguayo ya evaluaron la situación vía telefónica.

Las fuentes precisaron que el comunicado del gobierno uruguayo «no necesariamente» se librará hoy.

«Uruguay dio hasta ahora (en el comunicado librado el sábado por la Cancillería) una respuesta que demuestra firmeza en el seguimiento, pero no estamos apurados para responder», aclararon los informantes.

Añadieron que desde que se agravó el diferendo, el gobierno uruguayo «ha buscado bajar la pelota al piso» y «hablar lo menos posible» para evitar un «agravamiento» mayor de la situación, en función «de la falta de sintonía» que existe entre ambos presidentes.

El miércoles 21, las autoridades de la Cancillería concurrirán al Parlamento para dar cuenta a la Comisión Permanente del Poder Legislativo sobre las alternativas del problema con Argentina ocurrido a mediados de diciembre, y sobre el estado de las relaciones bilaterales. La instancia se planteó por parte del diputado del Foro Batllista Washington Abdala el pasado 17 de diciembre y fue apoyada por representantes de todos los partidos.

RELACION COMPLICADA. Si bien en los últimos tiempos se habían producido roces, la situación de tensión entre los dos gobiernos fue creciendo a partir de la semana pasada, cuando el miércoles 14, un juez de Buenos Aires abrió una investigación vinculada con la querella penal por la desaparición de la nuera de Gelman, a pedido del gobierno de Kirchner.

El secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde, declaró ese mismo día que la presentación «tiende a investigar el tramo del secuestro» de la nuera de Gelman «en Argentina y su posterior entrega a militares uruguayos». El funcionario dijo que también solicitó que sean citados a prestar declaración testimonial militares y policías uruguayos sospechados de haber participado en el traslado de la joven y en la entrega de su hija a una familia del país vecino. El presidente Batlle fue mencionado entre las personas a quien el magistrado pediría testimonio por este caso.

El jueves 15, cuando llegó desde México, Batlle tomó conocimiento de la situación y declaró que «Uruguay ha cumplido con todas sus obligaciones legales y morales» en este caso. El gobierno uruguayo, después de una investigación «muy prolija» de la Comisión para la Paz, ha «suministrado» a todo el país «y a las autoridades argentinas toda la información que tiene», dijo en Carrasco. «No estamos dispuestos a inventar información. Eso no», subrayó el presidente.

Pero Batlle le recomendó al gobierno argentino que además de este caso, se preocupara por «los 80 uruguayos desaparecidos en Argentina».

En una primera reacción, la Cancillería argentina invitó «de manera expresa» al mandatario «a colaborar y participar en forma activa en el esclarecimiento y en la búsqueda de la Verdad».

El viernes 16, el ministro del Interior, Fernández, acentuó la polémica al afirmar que Batlle «no tiene vergüenza», dado que entiende que se acordó tardíamente de sus compatriotas desaparecidos en la dictadura argentina.

El gobierno uruguayo relativizó los hechos y no emitió comentarios públicos, tanto a nivel del Edificio Libertad como de la Cancillería.

Pero el sábado Kirchner y su jefe de gabinete, insistieron con sus críticas hacia Batlle. El presidente calificó de «exabrupto» las últimas declaraciones de Batlle recomendándole que se ocupe «de los 80 ciudadanos uruguayos desaparecidos» en ese país durante las dictaduras militares de la década del ’70 y le demandó que se rectifique. Fernández, en tanto, agregó que el presidente uruguayo hizo este reclamo para exculpar su propia responsabilidad y lo acusó de «maltratar» a los argentinos.

Caso Gelman, una cuestión de Estado

El canciller argentino, Rafael Bielsa, aseguró ayer en que el esclarecimiento del asesinato de la nuera del poeta Juan Gelman sigue siendo una «cuestión de Estado», y lamentó los «permanentes problemas» que se han producido con el presidente uruguayo Jorge Batlle.

En una entrevista que concedió al diario Pagina/12, la cual fue realizada el pasado jueves 15, el canciller advirtió que si la posición del gobierno de su país «le produce enojo a algún funcionario, que como todos los funcionarios somos transitorios, es un problema del que se enoja», en evidente alusión a Batlle.

Bielsa afirmó asimismo que «la razón política» de la actitud que han asumido las autoridades del gobierno que encabeza Néstor Kirchner «es que el caso Gelman para la Argentina es una cuestión de Estado y va a ser una cuestión de Estado mientras este presidente (Kirchner) sea presidente».

«La Argentina va a hacer todo lo que pueda hacer como país soberano, sin inmiscuirse en lo más mínimo en cuestiones internas de Uruguay. Por eso me tomé el trabajo de explicar que esto no es ninguna intromisión para que el caso se dilucide», agregó.

Aseguró además que la razón por la cual Argentina solicitó al juez que cite a declarar por exhorto al presidente Batlle —una solicitud que luego fue retirada—, se basa en que el senador del Nuevo Espacio, Rafael Michelini ha declarado que oyó del boca del propio jefe de Estado el nombre del asesino de la joven.

Por eso, a su juicio, la reacción que el mediodía del jueves tuvo el jefe de Estado uruguayo —en la que solicitó que Argentina estudiara los casos «de 80 uruguayos» desaparecidos durante la dictadura argentina—»es prematura» porque a lo mejor ni siquiera era citado por el