Retoman el Mercosur y la UE el diálogo por el libre comercio.

Los delegados del Mercosur y de la UE se reunieron en el Palacio de Itamaraty para intentar darles nuevos bríos a las tratativas que, de prosperar, formarían un espacio comercial con unos 700 millones de personas.

El secretario de Relaciones Económicas Internacionales de la Argentina, Alfredo Chiaradia, se mostró escéptico respecto de las negociaciones: «No se puede decir que pudimos destrabar alguna cuestión» durante las dos jornadas del encuentro. Sin embargo, agregó que «ya hay un mérito» en haber retomado las negociaciones.

«Existen asimetrías importantes en cuanto a cuestiones de sensibilidad», indicó Chiaradia. «Por ello no hay que ser apresurado en ofrecer más cuando tenemos aún que escuchar una oferta favorable en un tema tan primitivo como el agrícola. Los europeos dicen lo mismo que cuando se empezó a negociar, sin ofrecer cosas concretas», sostuvo.

El jefe de Negociaciones Internacionales de la cancillería brasileña, Regis Arslanian, fue un poco más optimista: «En la próxima reunión, que será en breve, presentaremos ya números en agricultura, en productos no agrícolas y en servicios». Los números en cuestión, según precisó, se refieren a alícuotas tarifarias, cuotas y plazos.

Aunque también subrayó las diferencias entre los bloques. Para Arslanian «quedó muy claro que no podemos dar los números nuestros de productos no agrícolas y servicios sin que ellos no den los de agricultura», en referencia a los sectores protegidos por ambas partes. «Es necesario que haya un paralelismo entre el Mercosur y la UE», expresó.

Chiaradia se mostró partidario de tender hacia una apertura paulatina: «En temas que son sensibles para la UE, el Mercosur es flexible y reconoce que tiene que mejorar su apertura, pero a la inversa no se da así».

El funcionario fue al grano: «En las áreas que ellos tienen sensibilidad conceden apertura de un 0,6% y todavía en cuotas, pero en lo que nosotros tenemos sensibilidad nos piden que haya libre comercio inmediato».

El secretario de Relaciones Económicas Internacionales expresó que «el Mercosur pide cuotas que pueden considerarse pequeñas, del 3 por ciento del mercado», contra el 0,6% ofertado por la contraparte europea. Y destacó que, en el ámbito automotor, «la Argentina no está preparada» para abrirse de manera acelerada.

Las negociaciones seguirán en febrero próximo como máximo, indicaron.