Retomaron negociación para consensuar una ley de fueros

Participantes del encuentro dijeron a El Observador que volvieron a negociar con “optimismo”, pero otros, en voz baja, expresan “su pesimismo” respecto a la posibilidad real de alcanzar un acuerdo.
A 23 días de vencer el plazo solicitado por el Ministerio de Trabajo al Senado, para que no aborde el proyecto de fuero sindical, los empresarios accedieron a integrar ayer la Comisión Técnica que deberá resolver sobre recientes despidos de trabajadores. Además se sentaron a la misma mesa, los negociadores del PIT-CNT, de las cámaras empresariales –que previamente analizaron en un cónclave la estrategia a seguir– diputados, senadores y Julio Baraibar, director Nacional de Trabajo.

La reunión duró casi dos horas y por primera vez abordó el documento que tiempo atrás habían presentado los empresarios, en el cual aceptan el fuero para dirigentes sindicales y negociadores de gremios en formación, pero rechazan que haya una lista “negra” de firmas que por violar derechos gremiales no podrán, por un tiempo, ser proveedoras del Estado.

Ayer se decidió que desde la semana próxima el ámbito cuatripartito sesionará martes y jueves.

El dirigente del PIT-CNT, Milton Castellano, dijo a El Observador que es necesario el diálogo “para lograr un consenso y a su vez seguir madurando la relación con los empresarios”. El “ambiente está mejor que hace 15 días”, comentó.

En tanto, José Luis Puig, presidente de la Cámara de Comercio, dijo a El Observador que los empresarios decidieron volver al diálogo y que “una vez más” harán “confianza en el ministro (de Trabajo) que no cumplió” con contemplar sus reclamos al emitir, el lunes 3, un decreto para prevenir conflictos, y que complementa un decreto anterior, que a pedido del PIT-CNT, estableció una comisión para analizar los últimos despidos de trabajadores.

Puig dijo que uno de los puntos a discutir refiere a la “universalidad” que se le pretende otorgar a los fueros sindicales. Para los empresarios ese derecho debe abarcar sólo a los dirigentes gremiales y también a organizadores de un gremio en formación, pero no al resto de los asalariados. “De lo contrario el sindicato manejará la gestión de los recursos humanos de las empresas”, alertó.

Otra de las vallas difíciles de sortear refiere a la negativa de las cámaras a aceptar la reinstalación de empleados despedidos. Puig dijo que los reintegros se aceptarán “para algunos casos y bajo ciertas circunstancias”. “Por ejemplo si un propietario de un taxi despide a su empleado, por el motivo que sea, no se le puede pedir que le retome porque pondría en sus manos, el auto, que es el 100% del capital de esa empresa”, explicó.

Fuentes del PIT CNT recordaron a El Observador que los trabajadores apoyan el proyecto de ley que tiene media sanción, por lo que no tienen necesidad “de complicarse un partido que van ganando”.

El senador del Encuentro Progresista, Eduardo Ríos, propuso un mecanismo para que, ante un despido por razones sindicales contra cualquier trabajador la Justicia ordinaria sea la que decida sobre reintegros. Para los dirigentes gremiales planteó un sistema similar pero más rápido.