Reunión de UE con G-20 sin avances en agricultura

“No se trataba de una reunión negociadora, por lo que tampoco cabía esperar que se produjeran avances”, explicó el embajador argentino ante la Organización Mundial del Comercio, Alfredo Chiaradia, según el cual los países del G-20 no percibieron “ningún cambio” importante en la actitud de los europeos.

El embajador de México, Eduardo Pérez Motta, dijo no haber apreciado tampoco “grandes diferencias en el planteamiento de la UE” y se quejó de que europeos y estadounidenses digan que no pueden avanzar más por culpa del otro.

Los europeos siguen insistiendo en que, a diferencia de otros, ellos mostraron ya la necesaria flexibilidad con la reforma del sector agrícola acometida el año pasado, pero los países del G-20 consideran que Bruselas no ha proporcionado información suficiente sobre el impacto real de esa reforma.

“Hay falta de conocimientos al respecto y se llegó a hablar de la conveniencia de organizar un seminario informativo”, explicó el diplomático argentino, que se quejó además de la “gran demora en la notificación de las cifras de ayuda (interna)” al sector.

Todo ello se complica con la adhesión a la UE de diez nuevos países, explican fuentes del G-20.

Los europeos se quejan de que mientras ellos han reformado su política común agrícola, EEUU no está haciendo la parte que le corresponde en la reducción de subsidios agrícolas, sino todo lo contrario.

El pretendido cambio por EEUU de la estructura de su “caja azul” (ayudas para limitar la producción) significa de hecho el pase a ese compartimento de muchas ayudas que estaban en la “caja ámbar” (subsidios ligados al volumen de producción y apoyos a los precios muy distorsionantes), critican los miembros del G-20.

El problema es que los apoyos a la agricultura clasificados dentro de la “caja azul” no tienen límites, y muchas de esas medias como “los pagos contracíclicos” del gobierno de EEUU a sus agricultores introducen una clara distorsión en el mercado, se quejan.

Según el G-20, las ayudas internas deben estar marcadas producto por producto y no pueden ser generales porque en este último caso europeos o estadounidenses pueden volcar esos apoyos en unos pocos productos que quieren proteger indebidamente de la competencia exterior.

Tampoco en los subsidios a la exportación ha habido una aproximación entre europeos y el G-20: la UE se ha declarado dispuesta a eliminar los subsidios a la exportación únicamente para una lista concreta de productos de interés especial para los países en desarrollo que habría que negociar.

El G-20 insiste en que el mandato de Doha habla de la eliminación (gradual) de “todos” los subsidios y es contrario a negociar una lista porque “no ayuda a las negociaciones”.

“Siempre aparecería algún país en desarrollo al que no le conviniese ya que preferiría seguir beneficiándose de las importaciones más baratas de los productos subsidiados europeos”, explicó el embajador argentino ante la OMC.

(EFE)