Reunión por pastera con buen clima pero sin frutos

Ayer, las delegaciones debatieron sobre los cuatro puntos que habían sido establecidos en Madrid relacionados con la localización de la planta, los cortes de ruta, la aplicación del Estatuto del Río Uruguay, y el desarrollo sustentable del área de influencia del cauce compartido.
Al finalizar esta primera sesión de trabajo, el facilitador destacó la actitud asumida por los representantes de ambos países, poniendo
especial énfasis en el “empeño” demostrado por los diplomáticos y técnicos para encontrar una salida al diferendo.
Según trascendió, la delegación uruguaya defendió en la reunión la instalación de la planta de Botnia, resaltando la seguridad que representa la tecnología de última generación que empleará, situación que contrastó con un documento titulado La Argentina contaminada, en el que se planteó la polución ambiental producida en la vecina orilla por las vetustas pasteras que funcionan allí desde hace 20 años.
Pese a ello, la contraparte insistió en que la planta debe ser relocalizada. “No es un tema de mitigación de los elementos contaminantes; se trata de que esa planta no debe estar en Fray Bentos porque genera impacto social, económico y ambiental sobre intereses argentinos”, dijo el jefe de gabinete de la cancillería argentina, Alberto D’Alotto.
A pesar de resaltar que el debate técnico se desarrolló en un buen clima, el director general de cancillería uruguaya, José Luis Cancela, declinó adelantar los resultados del encuentro, aseverando: “No es bueno crear mayores expectativas porque no creo que podamos obtener grandes resultados ni nada determinante en estos encuentros”.
Hoy se emitirá un comunicado informando las conclusiones de esta etapa del diálogo.