Rodríguez Batlle tomó distancia de plan para capitalizar ex Comercial

El ex presidente del Banco Central del Uruguay (BCU), César Rodríguez Batlle, reafirmó ayer ante la comisión investigadora parlamentaria sobre el sistema financiero que la decisión de frenar la corrida bancaria asistiendo a los bancos en riesgo fue adoptada por el presidente Jorge Batlle con el entonces ministro de Economía y Finanzas, Alberto Bensión, y tomó distancia del acuerdo de capitalización con los socios privados del Banco Comercial, al sostener que él «nunca» quiso suscribirlo porque no lo consideraba «muy conveniente».

«Hubo una política clara del Poder Ejecutivo para mantener los bancos. El presidente (Jorge) Batlle junto con el ministro (de la época, Alberto) Bensión, definieron la orientación. El Banco Central, hasta donde pudo actuó y asistió», remarcó el ex jerarca en la parte esencial de su tercera comparecencia ante la comisión investigadora de la Cámara de Representantes.

Opinó que el BCU, «como responsable del sistema financiero lo cuidó hasta que pudo», y que la estrategia del gobierno era clara: «mantener los bancos abiertos y pagarle a los depositantes. Lo que nosotros no hicimos, los que vinieron después, tampoco lo hicieron», afirmó, en referencia a las actuales autoridades de la entidad monetaria.

Para Rodríguez Batlle, el Poder Ejecutivo «hizo lo que quiso y lo que pudo» en cuanto a la asistencia a los bancos. «Y pudo más que el Central. A nosotros los dos bancos, el Montevideo y el Comercial, nos costaron U$S 80 millones y al Estado le costaron U$S 500 millones. Es claro que se trató de una política del gobierno y no del Banco Central», subrayó.

Al comenzar su informe, dijo que «ninguno» de los informes que presentó ante la comisión la ex directora del BCU Rosario Medero se refería al supuesto patrimonio negativo de la institución y que «si ella consideraba que era negativo lo pudo informar al Poder Ejecutivo».

Aportó la sentencia judicial en la cual el ex superintendente de instituciones financieras, Carlos Fernández Becchino, se retracta de las acusaciones que le lanzara ante la comisión investigadora sobre la supuesta desaparición de un folio. «No vi ese expediente ni saqué la hoja» que formaba parte de un informe técnico sobre el patrimonio del Comercial» subrayó Rodríguez Batlle.

Llamó la atención a los miembros de la comisión sobre que «nadie» le preguntó a Fernández Becchino «cuáles» fueron las razones de su acusación. «Hay que trabajar con pruebas», dijo a los diputados.

Fuentes del gobierno confirmaron a El País, mientras se produjo la extensa sesión con Rodríguez Batlle, que el ex presidente del BCU solicitó a su bancada que apoyara los planteos del Partido Nacional y del Frente Amplio de enviar a la Justicia las actuaciones de la comisión investigadora, dado que reconoció que prefiere que el asunto se dilucide en ese escenario y no en el plenario de la Cámara de Representantes, porque es «un ámbito político». Pero tras la reunión de ayer manifestó que prefiere que «eso lo decida el Parlamento».

DISCREPANCIAS. A su vez, ayer, Rodríguez Batlle contradijo públicamente más de una opinión dada por Bensión ante la comisión investigadora, el lunes 14. En una de las ocasiones, cuando se le preguntó si compartía las expresiones del ex ministro en cuanto a que los hermanos Carlos y José Röhm fueron los grandes responsables de la crisis del sistema financiero, Rodríguez Batlle opinó que ver así las cosas es algo «limitado» porque entiende que han incidido otros factores. «Lo de los Röhm funcionó como acelerador, pero no fue la única causa. El sistema venía sufriendo una caída del producto, venía con un déficit permanente y los agentes financieros eso lo ven. Salió a hablar todo el mundo, el presidente de la República, el titular del BID, (el jerarca del FMI, Eduardo) Aninat, nosotros mismos hablamos. Y todo eso no detuvo la corrida. Así que atribuir el hecho a un sólo factor es una visión limitada». Rodríguez Batlle afirmó luego que trabajó en forma «cordial y amistosa» con Bensión en el equipo económico.

Asimismo, sostuvo que en el Banco de Crédito (BDC) «no hubo una situación irregular» y que bajo su presidencia, el BCU tomó medidas como el cambio de directorio y se fijaron metas para alcanzar un patrimonio que antes no tenía. Reveló que durante la crisis, el BCU no tuvo necesidad de asistir a esa institución. «Eso indica que no estaba tan mal», aclaró.

Cuando se le consultó por parte del EP-FA acerca de un presunto trato desigual a los depositantes en el TCB y a los de Commercial Investment, Rodríguez Batlle lo negó aclarando que «eran dos productos distintos: uno lo vendía el Banco Comercial adentro de su institución, era el deudor. Y en el caso del TCB, el deudor era el TCB», explicó.

El final

Por ser la última reunión de la investigadora con invitados, la cosa no anduvo mal. Cuando se llevaban más de cinco horas de trabajo, apareció una torta de puerros casera, que se repartió entre los legisladores de todos los partidos. Y Rodríguez Batlle también se sirvió, como para matizar. La bandeja quedó vacía.

Otro elemento singular fue que, a media tarde, en plena sesión, un grupo de manifestantes, ahorristas del Banco Montevideo, circunvalaron el Palacio con pancartas donde se exhibía la imagen de Rodríguez Batlle. Luego, rodearon el edificio de las comisiones y entonaron cantos junto a la ventana donde sesionaba la investigadora.