Ronda de negociación salarial busca acuerdos largos en clima de tensión.

En un clima de desconfianza, gobierno, empresarios y trabajadores se verán hoy la cara en el lanzamiento de última ronda de negociación salarial de la administración de izquierda, que fijará los aumentos para toda la actividad privada hasta diciembre de 2010.
El gobierno, que buscará favorecer aumentos para los salarios más bajos, también procurará propiciar acuerdos de largo plazo a los efectos de asegurar políticas de larga duración en materia laboral que ayuden a la lucha contra la inflación.

En ese sentido, el oficialismo maneja una idea de propiciar acuerdos en dos etapas. La primera tendría alcance semestral y con aumentos en julio de 2008 y enero de 2009. La segunda será anual y el incremento salarial correspondería en enero de 2010.

El encuentro de esta tarde se vio condimentado con una editorial del gobierno, que considera “mezquinos” a quienes no comparten los criterios del Poder Ejecutivo en la negociación tripartita, en lo que fue interpretado en el sector empresarial como un tiro por elevación hacia las patronales.

En la editorial, publicado en la web de la Presidencia, el gobierno expresa que los Consejos de Salarios tienen una “rica historia” y que son un mecanismo para “redistribuir riqueza y recomponer equilibrios sociales”.

El gobierno recuerda la amplia cantidad de acuerdos que se lograron en las rondas anteriores, pero sostiene que es “lamentable” que haya quienes se niegan a aceptar esos hechos porque “consideran que reconocerlo sería beneficiar al gobierno”.

“En su mezquindad olvidan que los avances en las relaciones laborales y la negociación salarial tripartita no son mérito exclusivo del gobierno sino que en ellos también tienen responsabilidad los trabajadores y los empleadores”, agrega el texto (ver nota aparte).

Ese documento cayó mal en algunos sectores empresariales, que interpretaron que el Poder Ejecutivo está siendo “injusto” en sus calificativos y advirtieron que esa situación puede “complicar” el desarrollo de las negociaciones salariales.

De todas formas, esta tarde y sin la presencia del ministro de Trabajo, Eduardo Bonomi – que se encuentra en la reunión anual de la Organización Internacional del Trabajo– El Poder Ejecutivo presentará los lineamientos para los Consejos de Salarios.

Los criterios oficiales son esperados con expectativa por sindicalistas y empresarios y de hecho, ayer hubo febriles contactos entre las partes para afinar algunos de los detalles de la negociación.

Los empleadores le habían pedido al ministro de Economía, Danilo Astori, que el gobierno fijara pautas moderadas para la negociación, porque eso fue lo que permitió alcanzar acuerdos en más del 90% de los grupos en los años anteriores.

El titular de Economía tranquilizó a los empresarios y les dijo que los lineamientos del Poder Ejecutivo permitirán “cuidar mucho el salario” pero también “el empleo, las fuentes de trabajo y el crecimiento”.

En declaraciones a la prensa, Astori sostuvo que la “flexibilidad” propuesta por el gobierno consiste en “darle especial importancia a los salarios más sumergidos”.

“También queremos tener un incremento importante –que no está definido aún- del salario mínimo nacional”, apuntó Astori.

El jerarca subrayó que el gobierno aspira a que en esta ronda salarial haya acuerdos “con la mayor extensión de tiempo posible”.

“Eso siempre le da estabilidad y certeza a la economía en su conjunto, a los empresarios y a los trabajadores; por eso estamos incluso dispuestos a estimular la ampliación de los plazos de los acuerdos”, razonó Astori.

Fuentes oficiales dijeron a El Observador que el gobierno premiará con puntos adicionales de recuperación los acuerdos salariales con un plazo mayor a un año.

No obstante, esa estrategia se aplicará recién a partir de 2009, para que coincida con el ejercicio del año fiscal.

Según las fuentes, en una primera instancia, el Poder Ejecutivo quiere que los acuerdos sean a 6 meses porque un incremento importante de sueldos impactará sobre el Índice Medio de Salarios (IMS), que tiene una relación directa con el incremento de las pasividades.

Las fuentes también expresaron que el gobierno no está dispuesto a homologar aquellos acuerdos cuya recuperación salarial sea mayor a la evolución prevista del Producto Bruto Interno (PBI), salvo en los sectores con salarios sumergidos o en aquellos con un crecimiento importante, como la informática.

El secretario de negociación colectiva del PIT-CNT, Milton Castellano dijo a El Observador que los trabajadores llegan con “mucha expectativa” a esta ronda salarial.

“Hay que tener en cuenta que la última ronda fue en 2006 y que desde ese entonces se ha producido una gran incorporación de sindicatos nuevos”, comentó.

Por ejemplo, en el sector comercio se crearon recientemente sindicatos en los call centers, en las zonas francas y en los cementerios privados.

El gremialista del grupo Articulación (el más afín al gobierno) sostuvo que la central obrera tiene el “objetivo claro” de que se ajuste el salario en los sectores que ganan menos, entre los que mencionó a los empleados de las panaderías, de las fábricas de pasta, de la vestimenta y de los servicios de limpieza y seguridad.

La central obrera definió que en esta ronda salarial exigirá un mínimo por categoría de $ 6.800 y la inclusión de cláusulas de seguridad e higiene laboral.

La central sindical incluso tiene previsto realizar una movilización a mediados de junio para presionar a los empresarios y al gobierno.

Mesura y diálogo. Por su parte, los empleadores solicitan a los sindicatos “mesura” en los reclamos y “espíritu de diálogo” en la negociación. Julio Guevara, asesor externo de la Cámara Nacional de Comercio y Servicios (CNCS) dijo que “el diálogo es el que permite llegar a buenos acuerdos”.