Rossi afirmó que Uruguay está en condiciones de tener cinco pasteras

La instalación de una nueva planta de celulosa en Uruguay fue ayer el eje de una nueva reunión –la segunda en la semana– entre el ministro de Transporte y Obras Públicas, Víctor Rossi, con una delegación de ejecutivos y técnicos de la compañía portuguesa Portucel.
El grupo luso, que en 2007 tuvo un beneficio global de 154 millones de euros (equivalentes a US$ 244,8 millones), proyecta concretar en Uruguay una inversión cercana a US$ 3.000 millones y generar unos 5.000 puestos de trabajo con ese emprendimiento, que también incluye una fábrica de papel de alta calidad.

Al término del encuentro, Rossi afirmó que el país “podría” tener más de cuatro plantas de celulosa. “Podría tener hasta cinco plantas en función de las áreas aptas para la forestación sin afectar otras producciones”, agregó.

El ministro señaló que ambas partes evaluarán el resultado de los contactos mantenidos esta semana. De esa forma, dijo que se podrá “empezar a avanzar” en los acuerdos necesarios para que el inversor tenga garantías sobre las reglas de juego” de una inversión “tan significativa” para el país.

Respecto a la posible ubicación del emprendimiento, Rossi se limitó a señalar que la empresa “analiza” diversos puntos de la zona sureste. No obstante, dijo que Portucel requiere para instalarse de “áreas disponibles” para el desarrollo forestal. Los empresarios también se reunieron con el ministro de Economía, Danilo Astori.