Rubio ocupará el centro de la reforma del Estado

La propuesta fue realizada el lunes en una reunión que el legislador mantuvo con el primer mandatario en la residencia de Suárez y Reyes y fue aceptada de inmediato. No obstante, se oficializó el miércoles, luego de que Vázquez la consultara con el ministro de Economía, Danilo Astori. El secretario de la Presidencia, Gonzalo Fernández, fue el encargado de transmitir la noticia a Viera, actual jerarca de la OPP.
Rubio presentó ayer la nota solicitando la autorización al Parlamento para abandonar su banca con el fin de integrar el equipo del Poder Ejecutivo. Esto representa una situación peculiar para el
Legislativo, ya que es la primera vez que un senador es designado para ocupar ese cargo. Por ello, debieron realizarse consultas a constitucionalistas para determinar si Rubio perdía o no su calidad de senador. Finalmente, se acordó que éste continuará con calidad de legislador y que su ausencia será considerada como una «vacancia».
El dirigente de la VA remarcó que actuará como director de la OPP y cobrará como tal, «lo que es muchísimo menos que como senador».
El lunes comenzará a trabajar con el equipo técnico de la OPP para dar inicio a un período de transición que culminará después del 28 de marzo, fecha en que el Senado aprobará su alejamiento del cuerpo.

ENFOCANDO AL CIUDADANO
Como director, Rubio será el responsable político de coordinar las tareas para concretar la reforma del Estado. Y formará parte de un equipo especial que dirige Vázquez en persona e incluye al secretario y prosecretario de la Presidencia, así como al director de la Oficina del Servicio Civil.
Respecto a cuál será el perfil de su gestión, el legislador dijo: «El presidente enfatizó en que esta reforma debe hacer foco en el ciudadano -el concepto más moderno e innovador de los últimos años- y se buscan políticas de participación ciudadana. Los uruguayos creen que hay un Estado noble pero que es viejo y extremadamente lento y centralizado. La voluntad del presidente es que impulsemos un proceso que acerque y amigue al Estado con los ciudadanos». También dijo que las ideas principales de la reforma son la simplificación e informatización, y la vinculación de ello con cambios en otros ámbitos, como la educación, poniendo como ejemplo la entrega de computadoras portátiles a los alumnos de escuelas públicas. «No es sólo la modernización del Estado: es la modernización de la sociedad uruguaya», remarcó. Hizo hincapié en la participación de los funcionarios públicos en el proceso y en crear normas para permitir su pasaje de una dependencia a otra.