Rumbo económico se mantendrá en 2005

La actividad económica uruguaya seguirá creciendo en 2005, aunque a un ritmo más lento y más “consistente con el aumento del producto potencial de la economía”. Si bien en el horizonte hay algunos riesgos –tanto internos como externos–, éstos “no implicarán cambios abruptos en la política económica”, según indica el Banco Central del Uruguay (BCU) en el Informe de Política Monetaria del tercer trimestre de 2004 que fue divulgado ayer.

Los principales riesgos internos son la propagación del shock petrolero sobre el nivel de actividad y los precios de la economía, y la probabilidad de que la inversión no siga creciendo a un nivel tan firme como el actual. Esto último es clave ya que “la sostenibilidad del proceso de reconstitución del stock de capital constituye un aspecto crítico para asegurar el crecimiento económico de largo plazo”, consigna el BCU.

En su informe, la autoridad monetaria también señala que puede haber incertidumbre sobre la política que seguirá el nuevo gobierno, aunque recuerda que todos los candidatos anunciaron que mantendrán los lineamientos actuales, y que los agentes “parecen haber incorporado el efecto del cambio de gobierno”, por lo cual no se prevé que este factor de riesgo provoque grandes volatilidades en el corto plazo.

Entre los riesgos externos que enfrenta la economía uruguaya están la incertidumbre sobre el petróleo, la probable volatilidad de los mercados financieros externos y la posibilidad de que los precios de algunos commodities que exporta el país se muevan a la baja.


Expansión. Pero más allá de estos factores de riesgo, el BCU entiende que “todos los componentes de la demanda agregada podrían continuar expandiéndose en los próximos trimestres”, y prevé un crecimiento superior al 4% para el año próximo, después del alza de entre 10% y 11% que –según la autoridad monetaria– se registrará en 2004.

Es que para el Central, “el nuevo esquema de precios relativos de la economía uruguaya –resultado de la devaluación de 2002– ha implicado un sustancial estímulo a la producción de bienes transables, favoreciendo así los rubros con perfil exportador y a la diversas actividades sustitutivas de importaciones”.

Otro factor que deja a la economía uruguaya en una posición favorable es el hecho de que “las condiciones de rentabilidad en los sectores transables de la economía siguen siendo muy buenas”, por lo que el BCU sostiene que “es de esperar que el dinamismo de estos sectores se prolongue en el tiempo”.

El Banco Central cree que en 2005 las exportaciones seguirán creciendo debido al escenario externo positivo y a la alta competitividad de la economía. Considera que el tipo de cambio real multilateral “se encuentra cercano a su nivel de equilibrio de largo plazo”.

A su vez, espera que el gasto de los consumidores y las empresas continúe expandiéndose. También prevé que la inversión continúe creciendo tanto en valores absolutos como en términos del PBI, lo cual es vital para “asegurar un crecimiento sostenido y una adecuación tecnológica que permita aumentar el grado de competitividad de los productos uruguayos en el exterior”.

Por otra parte, la autoridad monetaria sostiene que “es de esperar que el crédito, que hasta el momento ha mostrado un rezago respecto a la marcha del ciclo económico, comience a reactivarse en los próximos meses, coincidiendo con el repunte del gasto”.