Rusia anunció que hoy se inicia retiro de sus tropas de Georgia

Pese al acuerdo de alto el fuego, tanques y soldados rusos seguían presentes aún en Georgia, fuera de la provincia separatista pro rusa de Osetia del Sur e incluso «fortalecían» ayer sus posiciones cerca de Tiflis, según el gobierno georgiano.

Sin embargo, el anuncio de la retirada rusa -hecho simultáneamente en Moscú y París y en coincidencia con la llegada a Tiflis de la canciller alemana, Angela Merkel- no impidió a los occidentales alzar el tono de sus acusaciones contra Moscú.

Desde la capital georgiana, Merkel reiteró el llamamiento a la retirada de las tropas rusas. En Washington, la secretaria estadounidense de Estado, Condoleezza Rice, señaló que la reputación de Rusia «está hecha trizas» y expresó su deseo de que el Kremlin «mantenga esta vez su promesa» de retirar hoy sus tropas.

Asimismo, en un artículo que aparecerá hoy en el diario francés Le Figaro, el presidente Nicolas Sarkozy también pidió con dureza una retirada «sin demora» de las fuerzas rusas de Georgia, al asegurar que «ese punto no es negociable».

«Si esta cláusula del acuerdo de alto el fuego no se aplica rápida y totalmente, me veré obligado a convocar un consejo europeo extraordinario para decidir las consecuencias a sacar», previno Sarkozy, presidente semestral de turno de la Unión Europea (UE).

Los ministros de Relaciones Exteriores de los 26 países de la OTAN mantendrán mañana una reunión extraordinaria para debatir sobre el conflicto ruso-georgiano y la actitud a adoptar frente a Rusia.

Por su parte, el presidente georgiano, Mihail Saakashvili, aprovechó la visita de Merkel para rechazar la presencia de las fuerzas rusas de mantenimiento de paz.

«Ya no se puede hablar en Georgia de fuerzas de paz rusas. No se pueden tener fuerzas de paz rusas», martilleó Saakashvili en referencia a las tropas estacionadas desde principios de los años noventa en los territorios separatistas georgianos, prorusos, de Abjasia y Osetia del Sur. Asimismo, el plan francés de alto el fuego prevé también «fuerzas de paz» rusas en Osetia del Sur.

terreno. Sobre el terreno, la policía georgiana continuaba sin poder entrar el domingo a Gori -la ciudad georgiana de mayor tamaño cerca de Osetia del Sur-, donde aún permanecían apostadas las tropas rusas.

Los soldados rusos colocaron blindados en cuatro puestos de control en la carretera que comunica Gori y el pueblo de Igoyeti, tras haberse retirado brevemente de esta localidad que dista 30 kilómetros de la capital, Tiflis.

Unos 50 blindados rusos también se posicionaron a aproximadamente 1 kilómetro de la entrada a la ciudad. También fueron vistos militares rusos en la base georgiana de Teklati, cerca de Senaki (Oeste), y tanques patrullando la carretera que lleva al puerto de Poti, sobre el mar Negro.

Mientras, la ayuda humanitaria seguía llegando con cuentagotas a Gori, pues los rusos dificultan su suministro, según el coordinador de la ONU en Georgia, Robert Watkins.

Un convoy del Programa Mundial de Alimentos (PAM) y del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) se dirigía el domingo a esta ciudad, precisó el ACNUR al tiempo que cifró en 158.000 el número de desplazados por el conflicto. El papa Benedicto XVI aludió ayer, como la semana pasada, al conflicto, pidiendo la apertura de «corredores humanitarios» en Georgia y Osetia del Sur.