Rusia corta suministro de gas a Ucrania y Europa teme escasez

El consorcio público de gas ruso Gazprom anunció que corta el aprovisionamiento de gas a Ucrania porque no llegó a un acuerdo sobre un incremento de los precios, pero hizo hincapié en que esta medida no afectaría a sus clientes europeos. En cambio, la compañía estatal ucraniana Naftogaz ha advertido que la decisión tendrá repercusiones.

En este sentido, un responsable del ministerio de Energía ucraniano mencionaba ayer la posibilidad de sustraer el gas que transita por su territorio con destino a Europa.

Y es que los países europeos importan de Rusia, casi siempre vía Ucrania, un 25% del gas natural que consumen.

«La Comisión Europea está preocupada por el hecho de que las negociaciones no han desembocado por el momento en un acuerdo (y) está pendiente de la situación», declaró la portavoz Mireille Thom.

El próximo miércoles está prevista una reunión especial de expertos de la UE para analizar las posibles consecuencias de la crisis ruso-ucraniana.

Por ahora, los efectos de la crisis del gas empiezan a sentirse un poco, pero en general todo funciona con normalidad.

Solamente Polonia registraba un leve descenso en la presión del gas. En Alemania, el primer importador de gas, EON Ruhrgas, aseguró que lo recibía sin problemas. Su director, Burckhard Bergmann, explicó en un comunicado que no habrá escasez en los hogares y entre los pequeños consumidores, pero los grandes clientes, aunque no se vean afectados por ahora, podrían estarlo dentro de un tiempo.

Pese a la aparente normalidad, la preocupación planea sobre Europa. El sábado, Alemania, Francia, Italia y Austria instaron a los gobiernos ruso y ucraniano a mantener el nivel de suministro pese a la guerra del precio del gas que libran desde hace unas semanas.