Salarios. Aumento a privados se fijará en dos meses y retroactivo a julio

Los cálculos, surgidos desde el sector empresarial, toman en cuenta el escenario actual, el cual incorpora datos sobre los que efectivamente se basará esta negociación salarial.

En ese sentido, y en función de los lineamientos presentados por el gobierno, se prevé que la inflación proyectada para los próximos seis meses sería del 2,99%, parámetro que «debería estar como componente prácticamente en todos los convenios», afirmó a El País el representante de la Cámara de Comercio en los consejos de salarios, Julio Guevara.

Aún resta definir algunos aspectos como la corrección, actualmente ubicada en un 0,83%. El índice exacto se conocerá en esta jornada cuando se divulgue la inflación del mes de junio. Entonces se podrá saber «en cuánto se convierte ese factor de corrección que es otro multiplicador del aumento de salarios», explicó Guevara.

Otros elementos a delinear, como el incremento de base previsto en las distintas alternativas (que según los lineamientos del gobierno ofrece convenios a 24 y 30 meses) y la flexibilidad de cada sector, surgirán de la propia negociación.

plazos. En esos parámetros transitará el primer aumento de la ronda salarial. Sin embargo, los trabajadores deberán esperar hasta septiembre u octubre.

Al menos, esos son los tiempos que manejan en su interna, tanto los representantes de las cámaras empresariales como los dirigentes del Pit-Cnt. Los plazos se basan en la experiencia de las rondas anteriores, en las que las negociaciones se extendieron hasta agosto.

No obstante, respecto a las mesas de 2005 y 2006, esta ronda presenta algunas diferencias que pueden alargar los plazos. «De las tres rondas, esta es la que más ha demorado en iniciarse», sostiene Guevara. «Y si se miran los antecedentes de 2005 y 2006, una negociación, como rápida, llevó dos meses o dos meses y medio. Difícilmente una negociación se remate y llegue a su final antes de seis, ocho o diez reuniones. Y estas reuniones generalmente no son de un día para el otro, van pasando a los 10 o 15 días».

El dirigente empresarial no descartó la posibilidad de que las firmas realicen adelantos en el pago del ajuste. Eso será decidido, no siguiendo consejos de la cámara, sino en función de que «cada empresa lo entienda razonable», dijo Guevara.

El Pit-Cnt también prevé una negociación de dos o tres meses, y con ello la demora en el pago del aumento de julio.

El secretario de negociación colectiva de la central obrera, Milton Castellano, dijo a El País que en la mayoría de los casos el convenio arranca el 1° de julio, por lo que si este se firma un par de meses después, «las empresas tienen que pagar las diferencias».

Castellano fue claro al manifestar que «cuanto más tiempo pasa, hay más presiones para cobrar por el tema de las reliquidaciones». Además «hay sectores que no se pueden demorar mucho. Por ejemplo, el grupo de la salud que tiene que ver con el ajuste de la cuota mutual. Ahí no puede haber una retroactividad de la cuota mutual», agregó.

En todo caso, el Pit-Cnt espera que los aumentos salariales no se desvanezcan ante eventuales disparadas de la inflación, como teme su referencia económica, el Instituto Cuesta Duarte. Esa posibilidad refuerza el reclamo de la central de que los correctivos (que ajustan el salario a la inflación) sean más habituales de lo que propone el gobierno. «Si no, el objetivo de un crecimiento no es real y se queda en una intención», dice Castellano.

Comienzo. En tanto, ayer se firmó el acta de convocatoria de los 24 grupos que integrarán las mesas de la negociación colectiva en el ámbito privado. Ante ello, los presidentes de cada uno de los grupos quedaron habilitados para comenzar a llamar a los grupos que participarán de la ronda salarial.

Guevara dijo que por la dinámica de los consejos de salarios, donde primero se reúne a los grupos y luego se cita a los subgrupos y determinan la forma de trabajo, «difícilmente en esta semana haya alguna instancia de negociación directa».

De hecho, el Pit-Cnt fijó un plazo de 15 días para perfilar una estrategia común a los grupos en torno a criterios generales -como el salario mínimo (unos $ 8.500, según reza la plataforma de la central), y cláusulas de genero e higiene- antes de abrir los subgrupos.

A esto se suman las complicaciones por el conflicto que mantienen los negociadores del Ministerio de Trabajo en los consejos de salarios. Una delegación de los funcionarios fue recibida ayer por el director nacional de Trabajo, Julio Baráibar, para dar inicio a la ronda.

Unos 30 profesionales (contadores y abogados), nucleados en la Asociación de Negociación Colectiva Agremiados (Aneca) reclaman una mejora salarial, además de denunciar malas condiciones del local de trabajo, por problemas de ventilación. Tras recibir la orden de clausura del recinto de parte de la Inspección General de Trabajo, el Ministerio aceleró los trámites para la instalación de equipos de ventilación y aire acondicionado.

En protesta, Aneca atiende una sola audiencia diaria, lo que amenaza con enlentecer gravemente la ronda, que registró en los consejos de salarios de 2006, un promedio de cinco reuniones por día. Fuentes de Aneca, dijeron que el tema del conflicto no fue tratado en la reunión con Baráibar.

Bonomi. El ministro Eduardo Bonomi comparecerá hoy a la Comisión de Legislación de Trabajo de la Cámara de Diputados. El jerarca, convocado por la comisión a instancias del diputado nacionalista Pablo Iturralde, rendirá cuentas sobre la derogación de las ocupaciones, anunciada por el presidente Tabaré Vázquez el pasado 17 de junio, desde Panamá. Iturralde pide explicaciones sobre cuál será la normativa que regirá luego que dicho decreto.