Salarios: Economía abierta a analizar casos puntuales.

En dos subgrupos de los Consejos de Salarios, las patronales pidieron volver a negociar los términos de los acuerdos, pero el gobierno desestimó el planteo porque no pudieron probar que la crisis los afectó. De todos modos, la mayoría de las cámaras considera que aún no es momento de invocar la cláusula de salvaguarda incluida en los convenios salariales. Esta cláusula habilita a que trabajadores, empresarios y gobierno discutan salarios ante un cambio ostensible y comprobado del escenario económico.

«Por ahora no hemos propuesto dentro del seno de la cámara el hecho de plantear una rebaja de salarios, tampoco lo descartamos para más adelante si otras medidas que se han planteado no surten efecto» con el objetivo de mejorar la competitividad, explicó el presidente de la Cámara de Industrias (CIU), Diego Balestra.

En una línea similar se expresó el asesor de la Cámara de Comercio, Juan Mailhos. «Lo único que decimos es que esta situación estaba prevista por la cláusula de salvaguarda y si hay algún sector que tenga dificultades tendrá que plantearlo en ese marco», dijo.

Con ello, los empresarios abren un compás de espera por los efectos definitivos de la crisis. En cambio, sectores patronales del papel y la ganadería habían planteado, sin éxito, rever los ajustes acordados.

El miércoles, el ministro de Economía, Álvaro García, descartó una revisión de los ajustes salariales, argumentando que la negociación se basó «en criterios de mediano y largo plazo que implican estabilidad». García apuntó que no ve en este momento «la necesidad de hacer una revisión».

El titular de Economía dijo ayer a El País que las cláusulas de salvaguarda están pensadas para «casos puntuales» que se presenten de sectores en dificultades y puntualizó que se descarta revisar los acuerdos salariales cuando los planteos son «al barrer», como el que efectuó días atrás la Cámara de Comercio.

Cuando se presenten casos concretos se evaluarán porque para eso se incluyeron cláusulas de salvaguarda en los convenios. Hasta ahora a Economía no llegó ningún planteo para activar esas cláusulas, afirmó García.

MONITOREO. Aunque se manejan con prudencia, los empresarios no descuidan los vaivenes de la coyuntura económica.

Mailhos sostuvo que los relevamientos internos efectuados en la gremial demostraron una «desaceleración». Recién en el segundo trimestre se verá «si se confirma la tendencia recesiva o no, y allí es donde vamos a empezar a analizar las alternativas».

El dirigente empresarial dijo que eventualmente se puede apelar a la «flexibilidad» en la discusión de los salarios ya convenidos; el mismo criterio que, según Mailhos, ha aplicado el gobierno en su negociación con los trabajadores de la Administración Central y las empresas del Estado.

Por ahora, los empresarios tienen la «sensación térmica» de que la situación decayó respecto a 2008, cuando discutieron los salarios.

Para la CIU, el tema de renegociar salarios no estará en su agenda siempre que «se tomen medidas para favorecer la competitividad». De lo contrario los ajustes se verán afectados, concluyó Balestra.