Sale el rey con poco en las manos.

El presidente Tabaré Vázquez sólo está dispuesto a firmar en una declaración con Argentina que no incluya ninguno de los puntos clave de la controversia por la planta de Botnia en Fray Bentos, ni que lesione la soberanía del país ante eventuales inversiones futuras, aseguraron a El País fuentes oficiales.

La administración del Frente Amplio entiende que más allá de las buenas intenciones del rey Juan Carlos de Borbón, para alcanzar un acuerdo con el gobierno de Néstor Kirchner antes que finalice la Cumbre Iberoamericana, Uruguay no variará su posición. Las fuentes recordaron que tanto la mediación de la Corona española, como la decisión de llevar el tema a La Haya partieron del gobierno argentino Por ello considera que no es la administración de Vázquez la que debe flexibilizar su postura.

La salida real. La precisión sobre la posición uruguaya, surgió en la capital chilena ante la intención de la corona española de lograr de cualquier manera que Vázquez y Kirchner suscriban una declaración que no aborde los temas de fondo, pero le permita al rey Juan Carlos dar concluida la facilitación.

La firmeza de las expresiones de Vázquez de ayer al salir de Montevideo respecto a que el país no negociará con los puentes cortados y su determinación de concretar la habilitación de Botnia la semana próxima, no fueron bien recibidos en Chile por entender que podrían dificultar una salida airosa del rey ante la compleja situación. El mandatario puso también en duda que se llegara a algún pronunciamiento en Chile.

«No hay mucha expectativa en cuanto se pueda avanzar en una solución. Yo creo que la solución final la tendremos que encontrar en lo que resuelva el Tribunal de La Haya. Así que con esta expectativa vamos a la Cumbre, y esperemos que se puedan lograr algunas cosas», dijo Vázquez ante de subir al avión.

Y Vázquez pasó un fuerte mensaje a Argentina y a la Corona Española: «Tenemos que partir de la base de que Uruguay sigue y el gobierno uruguayo y su presidente siguen estableciendo que no va haber ningún tipo de negociación, ni firma de documentos de acuerdo entre los dos países, si no se levantan los bloqueos de los puentes que separan ambos países», dijo. «Esto lo hemos dicho desde un principio; no le puede llamar a nadie la atención, ni dentro ni fuera de nuestro país, ni tampoco al facilitador y a la Corona española o al gobierno español», agregó.

El presidente reiteró que «Uruguay no firma ningún tipo de acuerdo si los puentes no son librados en su totalidad» y esto es «una condición imprescindible para ir adelante, porque la única ilegalidad comprobada que hay en este conflicto, es el corte de ruta por parte de ciudadanos argentinos».

Pese a estas palabras, fueron intensos los contactos que se mantuvieron en el hotel Sheraton de la capital chilena, entre el facilitador Juan Antonio Yáñez Barnuevo, y los representantes de la cancillería uruguaya y argentina.

La directora de la Dinama, Alicia Torres y el director de la Cancillería, José Luis Cancela, se reunieron ayer en la tarde con el ministro de Relaciones Exteriores, Reinaldo Gargano, e informaron sobre los alcances de las conversaciones con Yáñez Barnuevo.

Al mismo tiempo el facilitador volvió a contactarse con la representante de la cancillería argentina, la consejera legal Susana Ruiz Cerrutti. La perspectiva argentina no era ayer más alentadora e incluso se dudaba de que se llegara a una reunión entre los presidentes.

A pesar del hermetismo de los protagonistas de las conversaciones, anoche Vázquez dejó el lujoso hotel para asistir a una cena privada. Casi en simultáneo, Yáñez y el canciller español Miguel Ángel Moratinos partieron del Sheraton sin hacer comentarios.

Llega el rey. El apuro de España por acelerar el acuerdo obedece a que hoy arribará a Santiago el rey Juan Carlos y Kirchner. El hecho de que ni el monarca, ni los presidentes tengan agenda hasta el final de la tarde, hace prever que el correr de esas horas se reanuden los contactos entre los tres países en las instalaciones del Sheraton. El apuro de la corona por acelerar la suscripción de la declaración se basa, en que Vázquez y Kirchner dejarán la capital chilena mañana en la noche.