Salto Grande en su mínimo históricov

Salto Grande sigue perdiendo caudal de agua alcanzando una bajante sin precedentes en sus 25 años de vida y las lluvias que se aguardan en los próximos días en el sur de Brasil, que podrían incrementar el volumen de agua, en la represa no prometen ser significativas. Pese a la situación, hay algo más de tranquilidad en UTE porque el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva garantizó ayer el suministro de electricidad a través de Santana do Livramento hasta octubre a un precio que oscilará entre U$S 30 y U$S 50 por megavatio, valor que las autoridades del ente consideran aceptable.

Para esta época del año normalmente la capacidad de producción energética se sitúa en un promedio de 25.000 megavatios horarios por día, en tanto que actualmente no sobrepasa los 3.200, dijo a El País el gerente de la represa en representación de Uruguay, Fernando Wald.

En relación a los pronósticos meteorológicos para la región, Wald estimó que para los próximos cinco días las probabilidades de lluvias a lo largo de toda la cuenca del río Uruguay son muy escasas y los informes coinciden en que las precipitaciones no serán mayores a 7 milímetros. Ayer las lluvias en Salto no excedieron los 7 milímetros. Aún así, Wald ratificó que la represa puede funcionar aún con el embalse por debajo de los 30 metros (ayer estaba en 30,76 metros).

ALIVIO. Mientras tanto, en Río de Janeiro el presidente de UTE, Ricardo Scaglia, el director de Energía, Alvaro Bermúdez y los gerentes Carlos Pombo y Jorge Cabrera se reunieron con el subsecretario de Energía, Ronaldo Schuck, y el director de Ingeniería de Electrobrás, Valter Cardeal, quienes se comprometieron a presentar alternativas de abastecimiento a Uruguay.

Es muy probable que la electricidad que Brasil proveerá provenga de centrales térmicas y el precio del megavatio rondará entre U$S 30 y U$S 50, según las instalaciones que se utilicen. De todas formas, no se descarta que la energía pueda ser generada hidráulicamente, en cuyo caso sería más barata o que se combine térmica con hidráulica., comentó el presidente de UTE.

El costo por megavatio será inferior al precio de generar con combustibles líquidos en las centrales Batlle y La Tablada, aunque será superior al de la electricidad importada desde Argentina. «Compramos mucho tiempo muy barato», reconoció Scaglia.

Por un mes más, la importación de energía brasileña a un ritmo de 70 megavatios/hora no tendrá costo porque es traída como compensación de la que Uruguay exportó en 2001 cuando el país norteño enfrentaba dificultades.

Scaglia dijo tener la esperanza de que en Argentina aumente la cantidad de gas natural utilizado en generación eléctrica, lo que permitiría incrementar las importaciones desde allí y a su vez ahorrar agua en las represas del Río Negro, a la espera de los picos de demanda del invierno. «En otros años se pudo gastar agua porque teníamos respaldo térmico pero este año hay que tratar de guardarla», explicó.

Las autoridades de UTE esperan que las importaciones le permitan desactivar al menos momentáneamente alguna de sus instalaciones térmicas de respaldo.

AHORRO. Con respecto a una eventual racionalización voluntaria del consumo, Scaglia dijo que UTE siempre intenta impulsar el uso de los aparatos que más energía necesitan fuera del horario pico, que se ubica entre las 18 y las 22 horas.

Precisó, sin embargo, que en cualquier caso los ahorros que se pueden obtener con estas medidas son de impacto muy limitado.

Por su parte, el ministro José Villar dijo desde Brasil que por el momento, sigue sin analizarse un eventual racionamiento del consumo, es decir la suspensión de la entrega de electricidad en algunas horas del día. Scaglia sostuvo que el país todavía tiene margen de maniobra como para evitar un aumento extraordinario de tarifas.

Villar señaló que el secretario de Energía argentino, Daniel Cameron, ya le aseguró que no habrá inconvenientes para que Argentina ceda a Uruguay —con carácter de interrumpible— el excedente de la energía que le venderá Brasil en el marco de un acuerdo entre ambos países que se espera esté culminado el lunes o el martes próximo.

Subió el crudo por situación en Irak

El precio del crudo subió ayer 3,4% en Nueva York después de conocerse que bajaron las reservas en Estados Unidos durante la pasada semana mientras que la demanda, sobre todo de gasolina, sigue en alza.

Los contratos para mayo del Petróleo Intermedio de Texas quedaron en un precio de U$S 36,15 por barril, después de ganar U$S 1,18 por encima del cierre del martes.

Los contratos para mayo del petróleo Brent registraron un avance del 3,5% o U$S 1,10 en el mercado de Londres, donde su precio quedó en U$S 32,45.

El descenso en existencias almacenadas de crudo, gasolina y productos destilados tomó por sorpresa a los operadores neoyorquinos, después de que los expertos pronosticaran aumentos por encima del millón de barriles en las reservas.

La Agencia de Información de Energía informó que las reservas de petróleo bajaron en 2,1 millones de barriles en la pasada semana, y el total quedó en 292,2 millones de barriles.

La cifra es superior en un 4,1% a las almacenadas en igual periodo del año anterior, pero está 20,9 millones de barriles por debajo de la media en el último quinquenio.

La división estadística del Departamento de Energía estimó un descenso de 800.000 barriles en las reservas de gasolina, que quedaron en un total de 200,1 millones.

La cifra es igual a la de hace un año, aunque inferior en 5,5 millones a la media de los últimos cinco años.

Las reservas de productos destilados, que incluyen el gasóleo de calefacción y el diesel, bajaron en 4,5 millones de barriles en relación a la semana precedente y quedaron en un total de 105,2 millones, también por debajo de la media de los últimos cinco años.

El recorte a partir de este mes de un millón de barriles en la oferta de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) es otro asunto que tiende a presionar al alza a los precios, aunque queda por ver aún el efecto real que eso tiene en los mercados.