Sancionan polémica ley sobre secreto bancario

La nueva ley entrará a regir a partir del 1° de enero próximo.

El proyecto, votado por el Senado en noviembre, es parte de la estrategia del gobierno para que Uruguay salga de la «lista gris» de países que no han implementado sustancialmente el estándar de intercambio de información de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE).

Además, la ley permite gravar los activos de los uruguayos en el exterior (tales como depósitos, bonos y acciones, pero sin abarcar inmuebles). La renta que producen esos activos estará gravada a una tasa del 12% anual. Por ejemplo, en el caso de un depósito en el exterior, estará gravado el interés y no la colocación.

Según el texto de la nueva norma, el secreto de una cuenta bancaria se levantará cuando un juez civil lo acepte a pedido fundado de la DGI por sospecha de defraudación de impuestos. Actualmente, para levantar el secreto bancario es necesaria una orden judicial pero mediante denuncia penal por defraudación de impuestos.

La ley fue votada por el Frente Amplio, Alianza Nacional y el diputado blanco Pablo Abdala, y parcialmente por el Partido Independiente.

Desde el FA varios diputados como Alfredo Asti, Gustavo Bernini o Gonzalo Mujica, aseguraron que la ley establece garantías suficientes para los ahorristas, y descartaron un impacto negativo en la plaza financiera.

El gobierno busca con estas y otras decisiones sacar al país de la «lista gris» de la OCDE.

Durante el debate, el diputado independiente Iván Posada, contrario a la mayor parte del proyecto, advirtió que el mismo supone «abandonar una estrategia de país» en cuanto al criterio de gravar según la territorialidad de los depositantes, dado que una disposición de la iniciativa establece gravámenes a los depósitos de uruguayos en el exterior. También sostuvo que la ley se impulsó «por la presión» de la OCDE, y anticipó que ese organismo «vendrá por más» ante la «vulnerabilidad» que exhibirá Uruguay.

Asti le dijo a Posada que la extensión del concepto de territorialidad se hace en función de la presunción del lugar donde están radicadas las rentas de carácter financiero.

El colorado Richard Sander dijo que el levantamiento del secreto bancario «no era necesario», y que se hace por presiones de OCDE. «Se le da más potestades al Estado afectando la intimidad y la libertad», acotó.

El diputado de Alianza Nacional Jorge Gandini, indicó que su sector negoció con el gobierno y mejoró el proyecto.

Patria de evasores. Una de las intervenciones más enérgicas fue la del frenteamplista Gonzalo Mujica, quien defendió el proyecto diciendo que no son disposiciones de OCDE sino que la ley consagra la necesidad del país de tener un cambio en el sistema financiero. «¿Cómo no nos van a decir que somos la patria escondida de todos los evasores de Argentina y Brasil? La flexibilización del secreto bancario es para que deje de ser el escudo de la mala praxis financiera en el país», advirtió.

Y luego, añadió: «Hay algo que huele mal en la Ciudad Vieja, y no es la basura de las calles sino que el mal olor sale de los despachos», dijo, aludiendo a algunos estudios jurídicos. «Hay una andamiaje para preservar o esconder capitales producto de la ilegalidad y los peores crímenes. Al Uruguay productivo tiene que importarle saber de dónde viene la plata», destacó el diputado Mujica.