Sarkozy da a entender posible casamiento con Carla Bruni

Francia “abogarᔠpara que Alemania, Japón, Brasil, India y un país africano sean miembros permanentes del Consejo de Seguridad en el marco de la reforma de la ONU, sostuvo Sarkozy al hablar sobre política internacional.

“No se van a arreglar los grandes asuntos del planeta sin pedir la opinión a ningún país africano (…) y a ningún país sudamericano”, agregó el mandatario, que defendió una vez más el acceso de los países árabes a la energía nuclear.

Trató una gran variedad de temas que fueron desde la economía al medio ambiente y la promoción de la diversidad. Tras una exposición de una hora, aceptó las preguntas de los periodistas. La segunda pregunta fue sobre su relación con Bruni.

“Lo extraordinario es que tuviese usted la amabilidad de esperar hasta la segunda pregunta”, respondió entre las carcajadas de los asistentes.

Respondió que su relación con la ex modelo y cantante italiana “es seria” y aunque quiso mantener el misterio sobre una posible boda, dijo que la prensa lo sabrá “cuando se haya llevado a cabo”.

Sarkozy es el primer candidato divorciado –de un primer matrimonio– que llegaba a la Presidencia francesa. Y además es el primer jefe de Estado francés que se divorcia durante su mandato.

Si se casa con Bruni, criada en una familia de empresarios y artistas del norte de Italia, será el segundo presidente francés, después de Raymond Poincaré, que contrae matrimonio con una italiana. Poincaré se casó en Henriette Adeline Benucci, en 1904.

Sarkozy, de 52, y Bruni, de 40 y, han sido fotografiados juntos en el Disneylandia de París, las pirámides de Egipto y las ruinas de Petra en Jordania, con frecuencia agarrados del brazo.

Al ser preguntado por su relación en la primera gran conferencia de prensa que ofreció tras su victoria en mayo, dijo que también hablaba en nombre de Bruni.

Sarkozy insistió que deseaba romper con la tradición de los mandatarios franceses de ocultar su vida sentimental con el apoyo tácito de los medios informativos. “Me he sumado a la ruptura de una tradición deplorable en nuestro país: hipocresía y mentiras”, dijo Sarkozy.


Política interior. El jefe de Estado quiso mostrar, en medio de encuestas de popularidad a la baja, que comienza 2008 con una voluntad de reforma intacta, entre ellos el fin de las 35 horas en materia laboral. “¿Desea usted que 2008 sea el fin, al menos real, de las 35 horas?”, le preguntó un periodista. “Para decir la verdad, sí”, respondió Sarkozy quien durante la campaña electoral calificó la ley de la semana laboral de 35 horas de “catástrofe generalizada para la economía francesa”.

Esta medida única en Europa que bajó de 39 a 35 horas la duración de trabajo semanal, adoptada por el gobierno socialista de Lionel Jospin en 1998 –y muy criticada en los círculos económicos– sigue siendo muy popular entre los franceses.

Respecto al descenso de su popularidad, Sarkozy indicó: “Tengo cierta experiencia de la vida política; no creo que pase cinco años con un índice del 70% de popularidad. No es ese mi objetivo. El objetivo es hacer cosas”. (AP y AFP)