Satisfacción argentina con respuesta

Escapando a la polémica y reivindicando su actuación en el caso Gelman, el gobierno uruguayo difundió ayer un comunicado en el que detalla las acciones realizadas en los últimos cuatro años en materia de derechos humanos; reafirmó —según las conclusiones de la Comisión para la Paz— que no se pudo confirmar plenamente las circunstancias de la muerte de María Claudia García Irureta de Gelman; y consignó que todas las investigaciones son importantes, sin distinción de número ni nacionalidades.

La declaración, que no hace juicios de valor sobre los enfrentamientos verbales que sacudieron el escenario político rioplatense en los últimos días, recogió el beneplácito de las autoridades argentinas según le fue comunicado oficialmente al embajador uruguayo Alberto Volonté.

Sobre el mediodía de la víspera, el canciller argentino, Rafael Bielsa, recibió el texto de la nota que remitió el Ministerio de Relaciones Exteriores de Uruguay. El jefe de gabinete de la cancillería del vecino país, Eduardo Valdés, transmitió a Volonté que a partir del informe, el diferendo “queda terminado”, al entenderse “plenamente satisfactoria” la posición expuesta por el gobierno uruguayo.

Las autoridades argentinas evaluaron que el texto “es muy explicativo y serio” y que no había dificultad en reconocer que las circunstancias que elevaron la tensión de las relaciones entre ambos países “habían desaparecido”.

El ministro de Relaciones Exteriores, Didier Opertti, sostuvo ayer ante la Comisión Permanente del Poder Legislativo que los principios fundamentales de Uruguay “no han estado ni estarán en juego” en las relaciones con Argentina. A su vez, precisó que la cancillería “no está dispuesta a aceptar que se ponga en tela de juicio la legitimidad” de las normas de caducidad ratificadas por voto popular.

Sin embargo, las organizaciones que nuclean a madres y abuelas de desaparecidos argentinos criticaron el documento de la cancillería de Uruguay. “No quiero prejuzgar porque parecería una cosa irrespetuosa, pero me parece que (el gobierno de Uruguay) no quiere reconocer que se han asesinado personas en las dictaduras de ambos países”, consideró la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto.

Asimismo, trascendió que un juez argentino enviará hoy a Uruguay un exhorto para que se tome declaración a dos testigos que habrían tenido contacto en 1976 con la nuera de Gelman, en un centro clandestino de detención uruguayo. El juez federal Norberto Oyarbide quiere escuchar al ex soldado uruguayo de apellido Barboza Pla y a Sara Méndez.

El magistrado recibió la semana pasada una denuncia penal presentada por el gobierno argentino, para esclarecer el destino de la joven.