Se abrió el juego de la sucesión

El anuncio de Vázquez provocó preocupación en unos, y cautela y silencio en otros. Pero, sin duda, a todos los sorprendió.

Hace menos de un mes, una encuesta de la empresa Cifra mostró que el 58% de los uruguayos están de acuerdo con habilitar el mecanismo de reelección presidencial, y el 59% apoya la gestión de Vázquez. La encuesta de Cifra no hizo más que reinstalar el tema en la agenda política.

Por la misma fecha, otra encuesta de Equipos/Mori ubicó la aprobación de la gestión del presidente Vázquez en un 44%. En diciembre de 2006, una medición de la misma empresa sobre la aceptación que tenía entonces el presidente mostró que el 50% aprobaba su gestión frente a un 17% que no la compartía.

Estas condiciones, aparentemente favorables a un eventual intento reeleccionista, no cautivaron al presidente. Vázquez aclaró las cosas y con su anuncio disparó la carrera por su sucesión.

En un ámbito donde la gente estaba con el pensamiento en otra cosa (el acto en el Edificio Libertad había sido convocado por el Día del Nunca Más), Vázquez dijo que es «curioso» que la reelección esté ahora en el tapete, y atacó a la oposición porque por un lado afirman «que este gobierno es espantoso, malo» y por otro «se muestran preocupados y nerviosos» por un eventual bis.

Afirmó que la oposición «tácitamente» reconoce que «si hay reelección, ellos no van a ganar»; dijo que citan las reformas constitucionales y el espíritu de los constituyentes y que indican que es imposible el camino de la reelección». «Pero entonces, si es imposible, ¿para qué se preocupan?», preguntó el presidente. Y agregó: «Incluso, llegan a decir que es mejor que haya reelección porque así ganan. Pero están nerviosos por la reelección, muy preocupados».

«Hacen seminarios, le piden a periodistas extranjeros que escriban contra la reelección, convocan a cientistas políticos para que hablen contra la reelección. Y creo entenderlos», reflexionó Vázquez. Recordó que en marzo de 2005, cuando pronunció su discurso ante la Asamblea General, dijo que no inauguraría otro mandato.

El jueves 31, los líderes del Partido Nacional Jorge Larrañaga, Luis Alberto Lacalle y Francisco Gallinal asistieron a un seminario organizado por Correntada Wilsonista (CW) donde mostraron una postura única al exigirle al presidente Vázquez que dijera si era partidario de promover su reelección. Por ejemplo, el ex presidente Lacalle había advertido entonces que «la reelección es el veneno del gobierno democrático porque alimenta los dos peores sentimientos de quienes ejercen el poder: la vanidad y la soberbia».

Seguramente con estas palabras dándole vueltas en la mente, Vázquez envió ayer un mensaje a la oposición, con un dejo de ironía: «cierro los ojos y me parece ver algunos rostros exhalando un profundo suspiro de alivio».

«En el mundo todo cambia, hay que reconocer. El mundo del siglo XXI no es el del siglo XX. La vida cambia. Por la evolución se producen cambios. Todo cambia, entonces no es de extrañar que en política también todo cambie. Está bien, es normal, es bueno que se cambie porque hay que adaptarse a las realidades del momento», dijo el presidente preparando el terreno para su anuncio de que no irá por la reelección.

«Es por eso que yo entiendo que estén nerviosos y preocupados por el tema de la reelección», afirmó. Y finalmente hizo el anuncio que nadie esperaba: «hoy, 26 meses y 3 días después de aquella aseveración que hiciera ante la Asamblea General, debo decir a toda la ciudadanía uruguaya que si tuviera el altísimo honor de que se me propusiera para ir a una eventual reelección, no lo aceptaría. No voy a aceptar ir a una reelección», repitió». Y remató: «Cierro los ojos y me parece ver algunos rostros exhalando un profundo suspiro de alivio».

La ministra de Desarrollo Social, la comunista Marina Arismendi, ubicada en la primera fila, sacudió su cabeza en señal de desazón por la noticia que acababa de escuchar. El ministro de Economía y Finanzas y presidenciable Danilo Astori, declinó hacer comentarios sobre el contenido del discurso del presidente.

Pero otros ministros y legisladores sí lo hicieron. El senador del MPP, Jorge Saravia, declaró que no lo sorprendió el anuncio presidencial. Sostuvo que Vázquez ya había dicho en varias oportunidades que no diría que sí a la reelección.

El viceministro de Defensa, José Bayardi, dijo que comparte la posición del presidente respecto a la reelección, pero aclaró que no hubiera mezclado este anuncio con el acto por el Día del Nunca Más.

El ministro de Educación y presidente interino del Frente Amplio, Jorge Brovetto, se sorprendió por el anuncio. «Fue un impacto fuertísimo», admitió. Recordó que en ninguna ocasión hubo un pronunciamiento de los órganos frentistas sobre la reelección, sino que se trató de definiciones «individuales». Y advirtió que el anuncio del presidente «obliga» a la fuerza política a continuar con esta línea de pensamiento.

El secretario general del Partido Socialista (PS), Eduardo Fernández, apoyó al mandatario. Fernández recibió la noticia como «un golpe muy fuerte», pero fue claro al decir que «hay que dejarse de candidaturas ahora y pensar en cómo seguimos construyendo el gobierno progresista para la gente».

DUDAS Y APOYO. Para la oposición las cosas no se ven tan claras. «Bienvenida la noticia de que no es candidato a la reelección», declaró ayer el diputado colorado Washington Abdala. Pero advirtió que «no le creo demasiado». Abdala describió al primer mandatario como «una especie de serpentina, donde uno no termina de saber si (lo que dice) es la verdad o la verdad final».

En tanto, el ex presidente Lacalle felicitó a Vázquez por su decisión, y el presidente del Directorio blanco, Jorge Larrañaga, dijo que están «conformes con que haya dicho no a la reelección». Pero al mismo tiempo aclaró que «no nos alegra ni nos deja de alegrar. Simplemente no nos satisfacía el `ni` del presidente».