Se activa la alianza para el Mercosur

(EFE).- El bloque sudamericano, el mayor de América Latina, se encamina hacia unas negociaciones históricas, pero probablemente también muy complicadas, aseguró hoy a EFE una alta fuente diplomática.

La reforma institucional fue propuesta por Brasil, la economía mayor del bloque, con la meta de lanzar una ronda de negociaciones a fines de septiembre próximo.

Las negociaciones pueden ser muy complicadas en vista de que hay varios asuntos polémicos que no están incluidos en los instrumentos jurídicos del bloque, como por ejemplo las asimetrías económicas entre sus cuatro socios, admitió la fuente.

La primera prueba de fuego será la necesidad de que los cuatro socios del bloque se pongan de acuerdo sobre los cambios al Protocolo de Ouro Preto, firmado en la ciudad brasileña del mismo nombre el 17 de diciembre 1994 y que puso en marcha el actual proceso hacia una unión aduanera.

La fuente señaló que para finales del mes próximo se espera que los cuatro socios hayan consensuado los alcances de la reforma institucional, que se negociará en conferencia diplomática, porque se trata de un asunto en el que están en juego los interese de los Estados.

Esto marca una diferencia sustancial con las discusiones sobre normativas del Mercosur, que están en manos de los negociadores y técnicos designados por cada socio del bloque, explicó.

El instrumento jurídico fundacional del Mercosur es el Tratado de Asunción, firmado en la capital paraguaya el 26 de marzo de 1991 para crear una zona de libre comercio.

El Protocolo de Ouro Preto es clave porque creó los organismos para avanzar en la unión aduanera, un nivel de integración superior, proceso que ha sufrido muchas dificultades a raíz de sucesivas crisis económicas desde su lanzamiento, el 1 de enero de 1995.

Brasil impulsó la reforma institucional con el consenso de sus socios, en un momento en que los expertos advierten sobre las consecuencias de sucesivos incumplimientos de normativas de la unión aduanera y de los conflictos internos dentro del bloque.

Algunos expertos sostienen que el Mercosur “sobrevive” por la necesidad de mantenerse unido frente a las negociaciones del Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA), que impulsa Estados Unidos, las del acuerdo de asociación con la Unión Europea y la Ronda de Doha de la Organización Mundial del Comercio (OMC), entre otras.

Los tratados institucionales del Mercosur excluyen a pautas de coordinación macroeconómica y monetaria, como la que por ejemplo tiene la Unión Europea con el Tratado de Maastrich, a pesar de que se trata de una de las metas del bloque sudamericano.

En los últimos meses, Argentina ha insistido en avanzar hacia una moneda común y la coordinación de políticas tributarias y fiscales.

Además coincidió con Brasil en la necesidad de instalar el Parlamento del Mercosur, instituto cuya creación choca con la renuencia de Paraguay y Uruguay.

Las autoridades de Paraguay y Uruguay han dicho que la prioridad de esos países es superar las asimetrías económicas desfavorables frente a Argentina y Brasil, aunque no han opinado sobre si esto debe estar contemplado en los acuerdos institucionales del bloque.

En la última cumbre semestral de julio, el Mercosur aceptó la incorporación de México y Venezuela, y además invitó a sumarse a Colombia y Ecuador.