Se agrava el conflicto en la frontera, hay 1.200 camiones

Las ilusiones del gobierno, exportadores y transportistas de que se normalizara el pasaje de camiones en la frontera con Brasil se hicieron pedazos ya que el sindicato de auditores y fiscales de ese país no sólo mantuvo la huelga sino que adelantó que se podría ir hacia un conflicto generalizado desde el miércoles que viene. Según los transportistas ayer llegaban a 1.200 los camiones que esperaban en la frontera poder ingresar a Brasil.

El cónsul de Uruguay en San Pablo, Juan Remedi, dijo ayer a El País que se acordó que si las medidas sindicales se endurecen varias cámaras empresariales que representan a importadores de productos uruguayos «incrementarán» la presión ante el gobierno. Dentro de las rondas de empresas como Danone, Carrefour, Mitsui Alimentos y Conaprole Brasil, éstas dijeron que la situación «no provoca mayores dificultades».

PESIMISMO. Una mirada más crítica tienen los exportadores para quien «se volvió a fojas cero», según dijo el dirigente de la Cámara de Autotransporte Terrestre Internacional, Luis San Martín. «La situación es caótica y ya los exportadores están enviando menos carga ante las demoras que sufren en la frontera», lo que también disminuye la facturación de los transportistas, dijo el empresario. En el horizonte cercano no se ven alternativas más allá de «soluciones drásticas», advirtió San Martín, aunque no las identificó.

Para Roberto Araújo, presidente de la Asociación de Despachantes de Aduana de Rivera, la decisión sindical convierte a los operadores del comercio exterior en «rehenes de cinco o seis personas»

En la tarde de ayer, despachantes y transportistas que operan de los dos lados de la frontera, estuvieron analizando la difícil situación, llegando a la conclusión de que «estamos de manos atadas, nada podemos hacer», dijo Araújo.

Por su parte, el vereador (edil) brasileño del Partido Socialista, Claudio Coronel, dijo a El País que en su sector sostuvo que «hemos tratado de no intervenir, porque esto no se resuelve acá» y aclaró que «más allá de respetar los derechos de los trabajadores» no podía ocultar que tales reivindicaciones le estaban haciendo un enorme daño «a la economía de empresas y trabajadores autónomos».

Coronel sostuvo que los funcionarios de la Receita «ganan dos mil dólares por mes, mientras, los camioneros, que ganan «menos de quinientos dólares, terminan siendo rehenes de ésta situación.

Ayer, el número de camiones detenidos en la frontera Rivera-Livramento, se acercaba a los doscientos. (Colaboró: Freddy Fernández).