Se consolida una rotunda victoria del ‘sí’ en Panamá con el 75% de los votos escrutados

Según los datos preliminares del TE, la consulta registró una alta abstención, pues la participación fue del 43,30% de los 2,1 millones de electores registrados. Superado el 60% de los votos escrutados, el presidente del TE, Eduardo Valdés, proclamó oficialmente que «el voto ‘sí’ ha ganado ampliamente».


El desarrollo del referendo ha sido elogiado por los observadores internacionales, aunque grupos promotores del ‘no’ denunciaron irregularidades durante las votaciones.


El Gobierno panameño y la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), agencia autónoma estatal que gestiona la vía, han enfatizado que la ampliación es el primer proyecto de dimensión histórica que se ejecutará en la franja acuática bajo administración panameña.


Estados Unidos construyó el Canal entre 1904 y 1914, y lo revirtió a Panamá en 1999 en aplicación de los Tratados Torrijos-Carter firmados en 1977 -aprobados por los panameños también en un referendo ese año- y vigentes desde 1979.

Una obra multimillonaria


La inversión en el proyecto de ensanche del Canal será de 5.250 millones de dólares, de los cuales 2.950 millones de dólares se financiarán con alzas de peajes y 2.300 millones con créditos externos, que también se pagará con dichos aumentos, según la ACP. Pero los promotores del ‘no’ en el referendo sostienen que el coste real del proyecto será superior, lo que endeudará al país.


Por el Canal de Panamá pasa el cinco por ciento del comercio mundial, que el Gobierno espera aumentar al 10 por ciento con la ampliación, pues permitirá el paso de buques de mayores dimensiones que los Panamax, los más grandes que pasan actualmente por la vía.


Según la ACP, la obra generará unos 7.000 empleos directos, además de sextuplicar para 2020 los ingresos de la vía, que

actualmente son de poco más de 1.000 millones de dólares al año. El administrador de la ACP, Alberto Alemán, explicó recientemente a la prensa que esa institución, que tiene poco más de 9.000 empleados, tendrá que hacer un ajuste en su organización interna para gestionar el nuevo proyecto, en los ámbitos financiero y técnico.


La ampliación del Canal de Panamá, el principal motor de la economía de este país de unos tres millones de habitantes, el 40 por ciento de ellos en situación de pobreza, fue aprobada seis meses después de que la ACP presentara al Gobierno la propuesta, el 24 de abril pasado.


La propuesta se basó en más de 120 estudios -económicos, de ingeniería, transporte, marítimos, geológicos, ambientales y de otra índole- que diversos equipos de expertos panameños y extranjeros realizaron durante unos seis años.

Una propuesta democrática


A petición del Ejecutivo, el Parlamento panameño aprobó la propuesta el 14 de julio pasado, cuando también convocó el referendo celebrado hoy.


Empresarios, políticos, sindicalistas, profesionales, campesinos, deportistas, artistas y otros panameños se registraron en 333 grupos variopintos en el Tribunal Electoral, 267 para promover el ‘sí’ -cuya campaña mediática fue avasalladora- y 66 el ‘no’.


La campaña tuvo como ingrediente adicional, en las últimas semanas, un debate entre sectores de la sociedad panameña sobre la amenaza que podría suponer el proyecto de canal interoceánico presentado a principios de octubre por el Gobierno de Nicaragua. Otras amenazas para el Canal de Panamá, aireadas también durante la campaña, son proyectos de «canales secos» o sistemas de autopistas y ferrocarriles que impulsan países como México.