Se emite un bono en UI a tasa fija y otro garantido en dólares

A principios de agosto, a dos años del fin del feriado bancario, Uruguay colocará en el mercado internacional deuda por aproximadamente US$ 150 millones, con posibilidades de ampliar dicho monto dependiendo de la respuesta de los inversores. La emisión se dividirá en dos bonos, uno en Unidades Indexadas (UI) y el otro en pesos, que contará con la novedad de garantizar el rendimiento en dólares. Ambos títulos podrán integrarse con pesos, dólares o letras de Tesorería en pesos.
Según anunció ayer el presidente del Banco Central, Julio De Brun, el bono en UI será a tasa fija y a tres años de plazo con amortización al vencimiento en 2007, y tendrá básicamente las mismas características del bono 2006 emitido en octubre. El bono en pesos vencerá en 18 meses y tendrá una tasa fija con cobertura cambiaria. Al momento del cálculo de intereses semestrales se comparará la tasa de interés con la devaluación del período y se pagará el equivalente a la más alta.

Las tasas de interés y los montos a emitir surgirán de las ofertas de los inversores nacionales e internacionales. Ambos papeles se emitirán en Nueva York a través del Bank of New York, ya están registrados en la SEC y las instituciones de intermediación son los bancos ABN Amro y Citibank.

Esta semana se realizarán presentaciones ante los inversores en Montevideo, Nueva York y Boston. En Estados Unidos los encargados de difundir los detalles son el jefe de asesoría macroeconómica del Ministerio de Economía, Horacio Bafico, y el gerente de Política Económica del BCU, Umberto Dellamea.

El lunes próximo se fijarán el tipo de cambio promedio y los precios de las letras para realizar la transacción. Se espera fijar los precios el miércoles y el 5 de agosto se realizará la integración.


Integración con letras. La integración de los bonos se podrá efectuar en dólares, en pesos o en Letras de Tesorería en moneda nacional. Esto funcionará como una cancelación anticipada de los títulos.

Según señaló De Brun, la integración en letras tendrá la ventaja de que el inversor evitará los costos de transacción asociados a la venta de letras y la compra de dólares –en el caso que quisiera deshacerse de las letras para adquirir los nuevos bonos-. “Eso fue lo que pasó con la gente que adquirió el bono en UI en octubre”, dijo. El BCU tomará el valor de mercado de las letras de 48 horas antes de la fijación de precios. “Esto evita de que si todo el mundo sale a vender sus letras se caiga el precio de mercado, dado que la plaza es muy chica”, explicó.

Con respecto al monto, De Brun indicó que “habrá que ver que tan holgada es la oferta, aunque siempre es bueno que quede un mercado insatisfecho, que haya un mercado secundario”.


Retorno en dólares. La novedad de los bonos en pesos será la protección del capital en dólares. Es decir que el Bank of New York, que es el agente financiero de la operación, evaluará al finalizar el semestre si la devaluación del período fue superior o no al interés que se fijará el día de la emisión. Si el interés es mayor a la devaluación se pagará el interés. De otra forma se pagará el mismo porcentaje en el que aumentó el dólar.

Por lo tanto, si la devaluación es menor al interés el individuo va a cobrar como si fuera un papel en pesos. En tanto, si la devaluación es mayor va a asegurarse la recuperación de la inversión en dólares a una tasa de interés cero.

De esta forma, la volatilidad en el tipo de cambio puede ser beneficiosa para el inversor, que tendrá protegido su capital medido en dólares, y para el gobierno será como cualquier papel en moneda extranjera pero sin intereses.

“A su vez, ayuda al BCU a pasar el período de incertidumbre del cambio de gobierno”, agregó.

De Brun aseguró que los fondos provenientes de la nueva emisión sustituirá buena parte de las letras de Tesorería del resto del año. El jerarca indicó que el gobierno central deberá amortizar de acá a fin de año letras en dólares y en pesos por un monto de US$ 330 millones. La cantidad que no sea financiada a través de los nuevos bonos se hará frente con colocaciones de letras.

Los títulos están registrados en la Securitie Exchange Commission de Nueva York, es una emisión internacional bajo ley de esa ciudad con todas las garantías internacionales de cross default: si un bono no se paga automáticamente los demás bonos quedan como incumplidos. Adicionalmente están protegidos por cláusulas de acción colectiva como todos los títulos que emitió Uruguay luego del canje.