Se enlentece ritmo de aumento del PIB: 1,7% en enero-marzo

El análisis por sectores muestra un fuerte repunte de la actividad de la industria


FEDERICO PERLA – RICARDO SOSA

El Producto Interno Bruto (PIB) uruguayo creció un 1,7% en el trimestre enero-marzo pasado respecto del último trimestre de 2003, según surge de los datos difundidos la pasada jornada por el Banco Central (BCU).

Se trata del quinto trimestre consecutivo de crecimiento, aunque confirmó la tendencia al enlentecimiento insinuada en trimestres pasados desde que se alcanzara un máximo de 5,6% en abril-junio de 2003.

Si se compara contra igual trimestre de 2003 (variación interanual), el crecimiento fue de 14,3%. Sin embargo, observar variaciones interanuales puede conducir a apreciaciones equivocadas o sesgadas sobre la actual tendencia de la actividad económica.

En efecto, a comienzos del año pasado el nivel de actividad había exhibido el primer repunte tras el descalabro sufrido en el segundo semestre de 2002, por lo que todavía se encontraba en niveles muy deprimidos. Por esta razón la comparación interanual arroja cifras muy elevadas, como también sucediera en los dos comunicados anteriores.

Para percibir la actual tendencia de la producción es preciso observar las cifras desestacionalizadas, es decir depuradas de alteraciones zafrales, que son las que permiten efectuar comparaciones contra trimestres inmediatos.

SECTORES. El PIB uruguayo creció entonces en el primer trimestre un 1,7% desestacionalizado contra octubre-diciembre.

Los sectores que impulsaron este avance fueron: la industria manufacturera; comercio, restoranes y hoteles; y, transporte y comunicaciones. Llaman la atención los fuertes retrocesos experimentados por el agro y la construcción.

Lamentablemente, el comunicado del BCU no contiene un análisis sectorial desestacionalizado sino interanual, lo que dificulta la interpretación de estas variaciones.

No obstante, puede sostenerse que el crecimiento de la industria es a todas luces el más significativo. El producto industrial ha recuperado rápidamente los niveles que exhibía a mediados de 2001. En una primera instancia, el cambio de precios relativos que siguió a la devaluación favoreció a las ramas exportadoras y a las sustitutivas de importaciones, y luego se sumó la paulatina recuperación de la demanda interna.

El sector de comercio, restoranes y hoteles se ha visto beneficiado por este repunte de la demanda local, básicamente el consumo privado, y también por el éxito de la temporada turística pasada.

TENDENCIA. Como se mencionara anteriormente, el ritmo de crecimiento de la economía ha venido decreciendo en los últimos trimestres. Desde el lado de la demanda, son significativas las señales de estancamiento que están mostrando las exportaciones de mercaderías.

En el corto plazo no es dable esperar que esta tendencia se revierta, a lo sumo podría esperarse que se mantuviera el actual ritmo de crecimiento. Si ello sucediera, el PIB cerraría el año con un aumento del 10%. Si, por el contrario, el nivel de actividad se estancase, el crecimiento anual sería del 7%. Cabe recordar que hay cinco puntos de crecimiento por el llamado «efecto arrastre» del 2003.

En un análisis de más largo plazo, es importante destacar que se confirmó la recuperación que había insinuado la inversión, que de todas maneras aún se encuentra en niveles extremadamente reducidos.