Se fue el ‘revolucionario’ de la DGI

El 9o piso de la oficina de Rentas estaba abarrotado por más de 200 funcionarios que llegaron allí para tributarle una emotiva despedida a Zaidensztat y un cálido recibimiento al nuevo director.
La conferencia de prensa fue encabezada por el ministro de Economía, Danilo Astori (que ofició como maestro de ceremonias), a quien flanqueaban Zaidensztat y Hernández, y completaban la mesa Mario Bergara, Fernando Lorenzo y el resto de los directores de la DGI. No estuvieron presentes otras figuras de gobierno ni directores de otros organismos, como, por ejemplo, del BPS. Estuvieron Alejandro Atchugarry y Leonardo Costa, por ejemplo. Astori dijo que Zaidesztat le comunicó la decisión de alejarse del cargo hace un mes y medio, puesto que consideraba que su ciclo de trabajo (reforma de la DGI) estaba terminado y que tenía nuevas aspiraciones personales y profesionales. El ministro reconoció que su excelencia en la gestión fue lo que lo llevó a confirmarlo en el cargo cuando asumió el nuevo gobierno, y destacó dos aportes fundamentales de Zaidensztat: su contribución al concepto de percepción de riesgo y la labor en su aporte al cambio cultural en la sociedad. Astori dijo que el tiempo que viene para la DGI será de «continuidad y motivación» y a ello responde la confirmación de Hernández en el cargo.

LAS EXPLICACIONES DEL Z
Zaidensztat, vestido de traje azul oscuro, corbata azul y camisa celeste, agradeció a las autoridades nacionales por la confianza depositada en él. Cuando llegó el momento de agradecer a todos los funcionarios, se quebró, visiblemente emocionado, y lo mismo sucedió con muchos de los presentes. Zaidensztat dijo que su desafío era implementar la reforma estructural de la DGI y que hoy eso ya se ha logrado. «Hoy, con mucho orgullo y la satisfacción del deber cumplido, me retiro», dijo. Zaidensztat repasó los resultados obtenidos en sus 1.660 días de gestión. En los últimos dos años, se recaudaron US$ 6.946 millones contra US$ 4.345 recaudados en los últimos dos años de la administración anterior. En suma, un 59,9% más. «La base de esto es la mejora en la gestión de la DGI», dijo, y lanzó un fuerte reconocimiento a «los ciudadanos que pagan impuestos».
El Z descartó problemas personales con Ernesto Murro y el BPS, y reconoció su postura contraria al IRPF, ya que «no es una herramienta adecuada para Uruguay», así como la fuerte presión fiscal al contribuyente y las altas tasas de IVA. No descartó ni confirmó su futura participación en política y dijo que lo pensará más adelante. Se fue Zaidensztat de la DGI, un hombre querido por los funcionarios, al que algunos se animaban a llamarle «revolucionio».