Se profundiza crisis en Aerolíneas Argentinas

El portavoz aseguró que el diálogo con los sindicatos en conflicto está cortado y “todavía no se inició ninguna negociación seria” para poner fin a la medida de fuerza. “Nos están provocando un gran descrédito entre la gente”, aseguró sobre la huelga que iniciaron el pasado jueves los gremios de técnicos y pilotos, que reclaman una suba de salarios y no han acatado la conciliación obligatoria dictada por el gobierno de Néstor Kirchner.

En los primeros cinco días de paro, Aerolíneas Argentinas debió cancelar un total de 258 vuelos locales e internacionales, lo que le ocasionó pérdidas por alrededor de US$ 8,5 millones, precisó Scaramella.

Por su parte, el líder de la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA), Jorge Pérez Tamayo, dijo que “los sindicatos aeronáuticos están ejerciendo el derecho de huelga” después de “dos meses” de buscar infructuosamente un canal de negociación.

“La empresa sabía que no había vuelos y maltrató a los pasajeros convocándolos a los aeropuertos. Se aplicaron los servicios mínimos y sin embargo cancelaron todos los vuelos”, declaró a la emisora local Radio Mitre.

Los otros cinco gremios aeronáuticos con presencia en Aerolíneas, que no se han sumado a la huelga, reclamaron la “activa intervención” del Gobierno en el conflicto y pidieron un gesto de “buena voluntad” a la línea aérea para que acceda a reincorporar a los trabajadores despedidos.

La huelga, que se convirtió en “salvaje” después de que los sindicatos rechazasen la conciliación obligatoria dictada por el ministerio de Trabajo, está afectando también a los pasajeros de otras aerolíneas.

Así, el lunes cientos de pasajeros tuvieron que caminar más de un kilómetro hasta el aeropuerto de Ezeiza, a las afueras de Buenos Aires, porque los huelguistas habían cortado la autopista de acceso a esa estación aérea, la mayor del país.

Los viajeros sufrieron trastornos similares en el aeropuerto Jorge Newbery de la capital argentina, dedicado a vuelos regionales, donde muchos protestaron a viva voz tanto contra los huelguistas como contra Aerolíneas Argentinas, que junto con su subsidiaria Austral controla el mercado aeronáutico local.