Sector financiero pide medidas adicionale

l anuncio del Banco Central (BCU) de transitar hacia la fijación de una tasa de interés de referencia, en lugar del manejo de la expansión de agregados monetarios (dinero circulante más depósitos a la vista), como herramienta para contener las presiones inflacionarias, fue interpretado de diversas maneras en el sistema financiero que, en algunos casos, duda de la eficacia de ese golpe de timón.En general, los operadores consultados coincidieron en que el incremento a 5% de la tasa call –para operaciones interbancarias a un día de plazo– es insuficiente y debe ser complementado con mayores colocaciones de letras de regulación monetaria, licitaciones de depósitos y certificados, que contribuyan a “reducir” la cantidad de dinero en el mercado.Diversas fuentes señalaron, a su vez, que la tasa call deberá converger a valores mayores y que en el caso del manejo de instrumentos de regulación monetaria, se deberán pagar “premios” mayores sobre la inflación para ser atractivos para los operadores, lo que, estiman, saldrá “caro” al Estado.Por un lado, las medidas dispuestas fueron asumidas como una “señal” de que la autoridad monetaria operará sobre el mercado “marginal” de dinero, restringiendo la compra de dólares para reducir la inyección de pesos, lo que apreciará directamente la moneda nacional. Asimismo, quienes sostienen esa visión no ven un indicio claro sobre la intención de actuar “fuerte” sobre el stock de dinero circulante, lo que debería evidenciarse en mayores colocaciones de instrumentos de regulación monetaria.“No han intentado esterilizar la liquidez existente; como está hoy el mercado de crédito, no se puede actuar sobre él”, dijo a El Observador, Walter López, director de Tesorería y Finanzas del Banco Itaú.De acuerdo al agente financiero, la fijación de tasas “no es un instrumento que permita hacer nada” en política monetaria con un mercado como el uruguayo, y agregó que si se resuelve actuar “en serio”, se debería avanzar sobre el stock de dinero pagando premios “por las nubes” con instrumentos de regulación para extraer pesos del mercado.En tanto, otro operador señaló que las medidas tendrán “rápido impacto” en las tasas activas, lo que se traducirá en un “enlentecimiento” de la economía.En esa línea, voceros del Nuevo Banco Comercial señalaron que por el “encarecimiento” del dinero derivado del aumento de la tasa call, subirán de forma “inmediata” en un punto porcentual las tasas activas en pesos para las operaciones a corto plazo –30, 60 y 90 días– que aplican a clientes de “primera línea”. Esos clientes cuentan con márgenes de rentabilidad “más ajustados” para la institución.También serán revisados, en parámetros aún no definidos, los créditos a plazos más extendidos.Por el momento, los costos mayores por el dinero serán asumidos en el sector de créditos al consumo, que cuenta con “mayores márgenes”, señaló la fuente.Por el lado de las tasas pasivas, se aguardará a contar con “mayor información” para definir las medidas a adoptar, acotó. No obstante, el gerente de Desarrollo de Crédit Uruguay, Jorge Baglivo, señaló a El Observador que experiencias anteriores con medidas similares del BCU no implicaron traslados a las tasas, aunque se esperará a contar con más información para definir los pasos a seguir.