Sector forestal: prevén más de U$S 60 millones en inversiones

Entre este año y el próximo se concretarán en el sector forestal inversiones por más de US$ 60 millones en dos nuevas plantas de chipeado y dos terminales portuarias operadas por privados, una en Río Negro y otra en Rocha. La exportación bajo la modalidad de chips permitirá a las empresas acceder a nuevos mercados, en particular Japón y Estados Unidos, y así mejorar la rentabilidad de sus plantaciones en un momento de baja de precios para el sector. Las ventas externas crecerán 40% este año y en forma “exponencial” a partir de entonces, según el presidente de la Sociedad de Productores Forestales, Gerardo Barrios. A la primera planta de chips de Eufores se agregará en noviembre una nueva procesadora y una terminal portuaria y de manejo logístico en M’Bopicuá (Río Negro), dijo la responsable de Relaciones Institucionales para América Latina de la firma, Rosario Pou. El proyecto implica una inversión de US$ 35 millones. La tercera planta se abrirá el año próximo como un emprendimiento en el que se asociaron Grupo Forestal (capitales chilenos) y Foresur (capitales uruguayos), que suman una superficie forestada de 58 mil hectáreas en el este del país. Ambas empresas se asociaron para abastecer un contrato de largo plazo con Japón, y aspiran en el futuro a vender a Estados Unidos, informó el director de Grupo Forestal, Alberto Rodríguez. Pero la mayor inversión de este grupo se volcará a asegurar la mejor vía de salida para la producción, uno de los puntos críticos de la cadena forestal, por el volumen de la mercadería y las dificultades de movilización. A través de su sociedad controlada Puerto Graneles S.A., la empresa presentó al Poder Ejecutivo una propuesta para la construcción de un puerto granelero de aguas profundas en La Paloma. El proyecto, planteado bajo la modalidad de concesión de obra pública por iniciativa privada, fue aprobado y su construcción insumirá unos US$ 25 millones. EVOLUCION. La superficie forestada en Uruguay aumentó fuertemente desde el inicio de la década de 1990, al amparo del subsidio y las exoneraciones impositivas dispuestas por la Ley Forestal aprobada en 1987. Hoy, 650 mil hectáreas del territorio nacional están cubiertas por bosques artificiales con finalidad industrial. Las ventas externas pasaron de 150 mil toneladas en 1992 a más de un millón de toneladas el año pasado. Incluyendo otros derivados de la madera, hasta papel y cartón, las ventas externas llegaron en 2002 a US$ 85 millones. Las plantaciones están todavía lejos de su momento de pico en cuanto a la disponibilidad de madera, que se producirá a partir de 2007. Hasta principios de este año, las exportaciones de madera destinada a celulosa se hacían exclusivamente bajo la modalidad de rolos, en un momento en el que los precios internacionales para este producto están bajos. Por su facilidad y más barato transporte, la astilla es la forma preferida por los países más avanzados, que tienen fábricas de celulosa, explicó Pou. Grupo Forestal comenzará la cosecha en 2004 y aspira a exportar 150 mil metros cúbicos a Japón el primer año, creciendo a 500 mil metros cúbicos anuales en su etapa de pleno desarrollo. Los primeros cargamentos de chips de Eufores estuvieron destinados a su casa matriz en España, pero la empresa está negociando con nuevos mercados. CELULOSA. Para dar el gran salto que significa pasar de exportar materia prima a celulosa, se requieren inversiones muy superiores. Proyectos de instalación de fábricas de celulosa han estado en danza en el país en los últimos años. El más avanzado es el de Eufores, que supondría una inversión de US$ 500 millones para una fábrica en M’Bopicuá, la cual tendría la capacidad para elaborar 450 mil metros cúbicos anuales de “celulosa ecológica”, llamada así por no incluir cloro en su proceso. El proyecto se encuentra en etapa de estudio de prefactibilidad. Fue presentado ante la Dirección de Medio Ambiente y, una vez que se obtenga la autorización, la casa matriz decidirá si avanza con la inversión. ENCE es el mayor productor de celulosa de Europa y el segundo a nivel mundial. El otro gran productor mundial de celulosa y papel que tiene explotaciones forestales en Uruguay, el finlandés Metsa Botnia, también ha expresado su interés en procesar la materia prima. ASERRADOS. El desarrollo de los aserrados, otra vía de agregar valor a la madera, ha sido más lento. En este rubro, el mayor proyecto pertenece al grupo estadounidense Weyerhaeurser, que a través de sus controladas Colonvade y Pique tiene 127,5 mil hectáreas —80.000 de ellas ya forestadas— en los departamentos de Rivera, Tacuarembó y Paysandú. Los primeros seis años estuvieron dedicados a la plantación y en 2004 la empresa proyecta “pasar a la fase de manufacturas”, dijo a El País el gerente, Ralph Schmidt. Esto implicará la puesta en funcionamiento de la primera de las cinco plantas industriales que proyectan instalar en 10 años. La etapa de industrialización incluirá fábricas de madera enchapada, tableros, productos de ingeniería de proceso y madera aserrada. Por otra parte, para 2005, Eufores planea sumar a su aserradero Maderas Aserradas del Litoral, una fábrica de “parquet flotante de eucalipto”, dijo Rosario Pou.