Senado aprobó más contratos en el Estado

El Senado aprobó ayer por unanimidad un proyecto de ley que otorga la condición de funcionarios públicos contratados a 3.744 pasantes y becarios que cumplen funciones en el Estado. El proyecto, que fue remitido a Diputados, beneficiaría a quienes comenzaron a cumplir funciones en la administración pública antes del 1° de enero de 2001.
“Dichas personas”, señala el proyecto, “a partir de la fecha de entrada en vigencia de la presente ley, serán consideradas funcionarios públicos” y sus contratos podrán ser renovados en sucesivas ocasiones, sin lesionar los derechos adquiridos por esos empleados hasta el momento. Además, “gozarán de los mismos derechos y tendrán las mismas obligaciones que corresponden a los actuales funcionarios contratados”. Éstos tiene un régimen diferente de los funcionarios presupuestados, quienes son inamovibles.

El proyecto de ley fue promovido por los senadores Julio Herrera (Partido Colorado), Jorge Larrañaga (Partido Nacional) y Manuel Núñez (Encuentro Progresista) y tiende a regular la situación de jóvenes que ingresaron a la administración en calidad de becarios o pasantes, a cumplir funciones por lapsos que supuestamente oscilaban entre los tres meses y los dos años, pero ya cuentan con entre cinco y nueve años de antigüedad.

“Es decir que (su relación laboral) ya tiene carácter de permanencia en los hechos, pero (está) desprovista del amparo jurídico que la garantice”, afirman los legisladores. Esto genera, agregan, “falta de garantías respecto a sus estabilidad laboral”.

Según los promotores del proyecto, los sistemas de becas y pasantías generaron “el acceso de jóvenes, en su gran mayoría estudiantes, a una experiencia laboral previa” en el Estado, pero “la realidad y las necesidades administrativas y de personal joven desbordaron rápidamente ese precario marco jurídico” por lo cual permanecieron en funciones.

Los senadores citan, respecto a la condición de estos empleados, un informe del experto en derecho Gonzalo Aguirre, quien afirma: “Si se me permite un razonamiento extra jurídico –pero avalado por la lógica y el sentido común –, si a un animal se le llama perro, pero tiene la forma y pelo de caballo, tiene cola, patas, cabeza y crin de caballo y, por añadidura, relincha y corre como un caballo, no es perro. Es caballo”.

Aguirre agrega que “si los becarios y los pasantes trabajan en un organismo público, tienen casi todos los derechos y todas las obligaciones de los funcionarios públicos de ese organismo, y, asimismo, se les hacen las mismas retenciones legales, las que son vertidas mensualmente al BPS, no son becarios”, sino que “son funcionarios públicos”.

Las barras estaban llenas de becarios que aplaudieron.