Señal de acercamiento por las papeleras

Ambos jerarcas «acordaron que el grupo de trabajo establecido por los presidentes sobre el seguimiento y análisis del impacto ambiental se reunirá a la brevedad y emitirá su primer pronunciamiento dentro del plazo establecido de 180 días», según expresaron en un breve comunicado de prensa difundido este mediodía.
El acuerdo hace referencia a la comisión mixta integrada por investigadores ambientales de ambos países cuyas dos primeras reuniones fueron «suspendidas unilateralmente» por Uruguay, y que deberían determinar el impacto ambiental que la instalación de las plantas podrían producir en ambas márgenes del río.

SÍMBOLO DE MADUREZ

Al finalizar las deliberaciones de los ministros de los países que integran el Grupo Río, Bielsa sostuvo esta tarde que existe ‘»madurez» para buscar una solución a las diferencias entre los gobiernos. «Solucionar este tema de manera madura pone a prueba el tenor de la relación», señaló en una conferencia de prensa en Pilar.
Los funcionarios mantuvieron un encuentro de poco más de una hora en un salón del primer subsuelo del Hotel Sheraton Pilar, en el marco del encuentro de cancilleres de los 19 países integrantes del Grupo Río.

EN MANOS DEL BANCO MUNDIAL

Por su parte Reinaldo Gargano aseguró en breves declaraciones que formuló a la prensa tras la foto oficial dijo que el fin de la polémica «lo va a decidir el Banco Mundial», a pesar de que admitió que entre las posturas de ambos países «existe un 99 por ciento de acuerdo y un uno por ciento de desacuerdo».
«El diferendo se va a resolver allí» insistió Gargano al referirse al organismo de crédito que aportará el 8 por ciento de la financiación de las obras para la instalación de las papeleras en territorio uruguayo, y que a su vez determinará la apertura crediticia de otras entidades financieras.
En tono menos conciliador, Gargano aseguró haber viajado a la Argentina con la intención de «dialogar», aunque también habló de recuperar «su» río, en alusión al río Uruguay, sobre cuyas costas se instalarían las dos plantas de celulosa que provocaron el diferendo.