Señales de estancamiento en la creación de empleo

La tasa de desocupación cayó en el trimestre abril-junio dos décimas hasta 13,1% de la Población Económicamente Activa (PEA) en comparación con el trimestre móvil anterior, siendo el valor más bajo desde febrero-abril de 2000. Sin embargo, a diferencia de otros trimestres, esta vez la baja del desempleo no respondió a un incremento del empleo sino básicamente a la caída en la cantidad de personas que ofrecieron su fuerza laboral.
La tasa de actividad, que mide la proporción de personas que se ofrecen para trabajar, cayó cuatro décimas a 58,3% de la Población en Edad de Trabajar (PET) frente al trimestre móvil anterior, según informó ayer el Instituto Nacional de Estadística (INE).

En tanto, el empleo también se redujo en el trimestre, pero menos que la actividad: la tasa de ocupación bajó dos décimas hasta el 50,7% de la PET. Se trata del quinto trimestre móvil consecutivo en el que el empleo muestra oscilaciones, en vez del vigoroso crecimiento que había presentado en meses anteriores.

Según María José González, investigadora del Instituto de Economía de la Facultad de Ciencias Económicas, “se detuvo el marcado dinamismo que caracterizó al empleo en 2003”.

González agregó que “se alcanzó una virtual estabilidad en la cantidad de puestos de trabajo”.


Suba y estancamiento del empleo. Los niveles de empleo crecieron con fuerte dinamismo durante el año pasado. En setiembre-noviembre de 2002 la tasa de empleo llegó a un piso de 46,5% de la PET; luego las cifras oscilaron hasta ubicarse en 47,2% en febrero-abril de 2003, y más tarde crecieron de forma casi ininterrumpida hasta alcanzar 50,6% en enero-marzo de este año.

A partir de allí el empleo medido en trimestres móviles bajó, subió y volvió a bajar. Es por esto que se puede hablar de una pérdida de dinamismo en la generación de puestos de trabajo.

En comparación con abril-junio del año pasado, el empleo creció en 3,2 puntos porcentuales a 50,7% de la PET, es decir que de un año a otro se generaron cerca de 77.400 empleos. En el mismo período la tasa de desempleo cayó 4,4 puntos porcentuales y la cantidad de desempleados bajó en 49.600 personas para ubicarse hoy en las 164 mil.

La generación de puestos de trabajo en 2003 no se reflejó en un descenso del desempleo de igual magnitud debido a que durante buena parte del año, con la recuperación de la economía, aumentó también la cantidad de personas que se ofreció en el mercado laboral.

El estancamiento en la creación de empleo no significa que se reduzca el nivel de actividad, sino que probablemente esté aumentando la productividad laboral.


Empleos de mala calidad. Desde el pozo de mediados de 2002 hasta ahora el empleo creció y el desempleo bajó. Sin embargo, los niveles promedio de ingresos de los hogares medidos en términos reales prácticamente no creció, y en algunos casos bajó.

Esto, para el investigador del Instituto de Economía, Jorge Notaro, representa una medida de la pérdida de calidad de los nuevos empleos y es “una luz amarilla en el mercado de trabajo”.

“Las cifras muestran que, pese a que aumentó el empleo, los ingresos de las familias no mejoraron por lo que los nuevos puestos de trabajo son de mala calidad y de baja remuneración”, indicó.

“Los nuevos empleos no compensan el deterioro de los salarios y las pasividades de aquellos que continuaron percibiendo un ingreso durante la crisis”, agregó. Además, aseguró que esto en parte se explica por el aumento de los trabajadores por cuenta propia sin local, que son los vendedores ambulantes, cuida coches y otros trabajadores informales.


Baja de ingresos. El INE informó ayer que los ingresos de los hogares uruguayos cayeron 1,3% en términos reales en abril-junio con respecto al trimestre móvil anterior, ubicándose en los $ 13.575 para familias de tres integrantes. En tanto, los ingresos aumentaron un leve 0,24% real en comparación con igual trimestre del año pasado.

Los ingresos reales se ubican casi 16% por debajo de los promedios de 2002 y resultan 35% inferiores a la media de 1999, cuando se registraron los valores más altos de los últimos 10 años.

Los hogares de Montevideo percibieron ingresos promedio de $ 16.579 en abril-junio, 1,53% menos que en el trimestre móvil anterior y 0,39% por encima de igual trimestre del año pasado.

En el interior urbano –localidades de 5.000 o más habitantes– los ingresos promediaron los $ 10.296, 1,31% menos que el trimestre móvil anterior y 1,07% inferior al mismo período de 2003.