Silencio por Botnia; buscan ‘zurcir’ con Argentina.

Si bien la voluntad del presidente Tabaré Vázquez y del canciller Reinaldo Gargano es asistir el próximo 10 de diciembre a Buenos Aires para presenciar el traspaso de mando, el viaje dependerá de la evolución del diferendo en el correr del mes, afirmaron a El País fuentes del gobierno. Gargano dijo ayer a la agencia oficial argentina Télam que Vázquez asistirá al acto «salvo imponderables». Además, Vázquez deberá traspasar la Presidencia Pro Témpore del Mercosur a Fernández en la próxima reunión del bloque el 16 y 17 de diciembre en Montevideo.

Respuesta. Gargano inició ayer una serie de consultas a nivel técnico para evaluar si es conveniente o no contestar a la carta de protesta argentina por la autorización a las operaciones de Botnia. Por otro lado, se decidió no alimentar la controversia y llamarse a silencio en torno al tema de Botnia. La idea es que el conflicto por las papeleras no afecte otras áreas del relacionamiento entre ambos países y de evitar sus aspectos mediáticos cuando se ha descartado todo acuerdo sobre el tema.

Las fuentes señalaron que el gobierno mantiene la esperanza, que con la asunción de Fernández «pueda encausarse» la normalización de las relaciones bilaterales. Ayer, durante la reunión del Consejo de Ministros y ante el relato de los hechos que se sucedieron en Santiago de Chile durante la Cumbre Iberoamericana, Gargano recordó que la presidenta electa se mantuvo «al margen de todo», en su visita al país trasandino. No obstante, si bien Fernández no realizó manifestaciones públicas sobre el tema, fuentes de la propia Cancillería argentina dijeron a El País el jueves 8 y el viernes 9 que, independientemente de quien ocupe la Presidencia, la posición sobre las papeleras no se modificará y se aguardará al fallo de La Haya.

Por otra parte, para la administración del Frente Amplio, «encapsular» el problema de Botnia y Gualeguaychú en el fondo refiere a que el problema en Entre Ríos involucra a dos o tres mil personas de una localidad que cuenta con unos 100.000 habitantes y en Uruguay hay sólo unas decenas que le hacen eco. Destacaron que la movilización del pasado sábado fueron poco más de un millar de personas.

Sin embargo, el gobierno no quiere jugar cartas mediáticas sobre el conflicto en aras de poder «zurcir» el relacionamiento entre ambos países y estimular el desarrollo de diferentes líneas de trabajo. «La planta está trabajando y está demostrando que no contamina, por lo que todo se va a empezar a apagar. Va a demostrar que es una de la mejores plantas del mundo», dijo una alta fuente del Poder Ejecutivo. Para el gobierno, el inicio de la producción de la planta y la protesta del fin de semana marcaron el punto de inflexión en el conflicto que se centra en el Río Uruguay que se irá desactivando con el paso del tiempo. En tanto, en fuentes diplomáticas se estimó que el reclamo argentino será crónico y que por ello la idea es no formular más comentarios. «De eso ya no se habla», expresaron.

Entre tanto, Gargano describió el fracaso de las negociaciones con Argentina en Santiago, al término de la sesión del Consejo de Ministros. Afirmó que la delegación argentina rechazó toda posibilidad de que se concretara un encuentro entre los presidentes y que la posición fue la de «no negociar nada».

Crítica española. Empero, la actitud de Uruguay volvió a ser cuestionada ayer por España. En declaraciones a radio Continental, el embajador de España en Argentina, Rafael Estrella, dijo que la decisión de Vázquez de habilitar la planta de Botnia en plena Cumbre, no fue oportuno. «No era el momento de hacer ese anuncio», afirmó y recordó que «por parte de Uruguay se había aplazado todo anuncio hasta después de la Cumbre».

EVALUACIÓN. Por otra parte y en relación al mantenimiento del cierre de la frontera, las fuentes oficiales señalaron que se continuará con la evaluación diaria hasta el próximo fin de semana y que si no existe ningún tipo de alerta, puede levantarse. En otro orden se informó en Suárez que Vázquez y los ministros se trasladarán el 26 de noviembre a Bella Unión y Tomás Gomensoro para dialogar con sus habitantes.