Sin acuerdos, Lula y Cristina bajaron tensión comercial.

En ese marco los mandatarios resolvieron multiplicar los contactos bilaterales en busca de soluciones.

La declaración conjunta emitida luego de reuniones sostenidas en Brasilia no hace menciones de fondo a las diferencias comerciales por la aplicación de mecanismos de licencias previas de importación, pero señala que decidieron intensificar los contactos entre sus ministros.

«Hemos decidido con el presidente Lula que nuestros ministros de Relaciones Exteriores, Hacienda, e Industria y Comercio se reúnan cada 45 días, alternadamente en cada país, para poder tratar los proble-mas que eventualmente surjan», dijo Kircher en un discurso luego de reunirse con su anfitrión.

La declaración apenas menciona genéricamente la decisión de «instruir a los sectores responsables de las respectivas Cancillerías a reunirse por lo menos dos veces al año para evaluar la situación del comercio bilateral».

En los últimos meses, varias reuniones técnicas tuvieron lugar en Argentina y Brasil, en medio de fuertes tensiones por la aplicación de licencias no automáticas por parte de Buenos Aires y medidas brasileñas, la última de las cuales consistió en detener importaciones argentinas de productos agropecuarios y parar en la frontera camiones cargados con mercancías perecederas.

Lula y Kirchner trataron de ser conciliadores al expresarse luego del encuentro.

«A pesar de dificultades, que algunos tratan de exagerar, estamos maduros para enfrentar, de forma solidaria, los desa- fíos que nos deben unir, y jamás separarnos», dijo Lu- la tras casi tres horas de reuniones.

Por su parte, Kirchner llamó a que los dos países muestren «suficiente inteligencia para ver el conjunto, el todo» y no se dejen «vencer por pequeñas diferencias».

La cita de los mandatarios se inscribe en el mecanismo de encuentros periódicos adoptado por ambos gobiernos. Lula y Kirchner decidieron este miércoles llevar la periodicidad de las cumbres bilaterales a 90 días.

dependencia. Lula afirmó que Brasil y Argentina «necesi- tan cada vez más fortalecer su vínculo, entenderse como socios» ya que son países «interdependientes».

Durante un discurso improvisado en el almuerzo ofrecido a Fernández, Lula defendió un mejor entendimiento y colaboración entre los dos países.

«A Brasil le interesa que Argentina crezca y se fortalezca, así como Argentina debe sentir lo mismo en relación a Brasil», subrayó Lula para quien, sobre esa base, «el comercio entre ambos países tiende a crecer».