Sindicatos desafían a Sarkozy y extienden paro en Francia

Francia funcionará a régimen lento hoy, por tercer día, luego de que los sindicatos del transporte decidieron prolongar 24 horas el paro contra la reforma de los regímenes especiales de jubilación y llamar a las asambleas a votar la continuación de la huelga hasta mañana.
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, quiere que los franceses trabajen 40 años para obtener todos los beneficios de jubilación, en lugar de los 37,5 años que corresponden actualmente para algunos sectores, especialmente del transporte y de los servicios públicos. Y por ello los sindicatos fueron a la huelga.

A los regímenes especiales cotizan alrededor de medio millón de trabajadores, esencialmente de la SNCF, de la RATP, de las empresas públicas energéticas (EDF y GDF) y los secretarios de notaría. Además, bajo el actual sistema también se ven beneficiados 1.100.000 jubilados.

Ayer, los servicios de transporte estuvieron semiparalizados, en particular en la estatal empresa de ferrocarriles (SNCF) y en los del metro y tranvías de París.

Si bien la movilización parecía disminuir luego de que el miércoles se vislumbrara una posibilidad de diálogo entre los sindicatos y el gobierno, las asambleas reunidas decidieron prolongar el movimiento por otras 24 horas.

El martes, antes de iniciarse el movimiento, la Confederación General del Trabajo (CGT), principal organización sindical francesa, había abierto la vía a una solución cuando propuso negociaciones tripartitas y por empresas, con participación del gobierno.

Hasta ese momento, la CGT se pronunciaba por negociaciones globales a nivel nacional.

De su lado, el miércoles en la tarde, el ministro de Trabajo, Xavier Bertrand, propuso a los sindicatos un plazo de “un mes” para encontrar una salida a la crisis, tomando en cuenta los términos propuestos por la CGT.

Pero al mismo tiempo, el ministro reiteró la voluntad del gobierno de no transigir en el principio de la reforma, es decir la prolongación del período de cotizaciones para los regímenes especiales de jubilación, de 37,5 a 40 años.

Esta apertura de los dirigentes sindicales parecía no concitar la adhesión de las bases, para las que la respuesta de Bertrand carece de algo concreto sobre el fondo del problema y es solo un acuerdo en cuanto al método de las negociaciones.

Esa tendencia quedó claramente demostrada durante las reuniones celebradas ayer en la mañana en los distintos centros laborales de la SNCF y de la RATP, que se pronunciaron por prolongar el paro por otras 24 horas.

Luego de anunciar la continuación del movimiento, Didier Le Reste, líder de la Confederación General del Trabajo (CGT) del sector ferroviario, dijo que necesitaban “precisiones de parte del gobierno, en particular sobre el contenido” de la propuesta de negociaciones.

“La carta del ministro Bertrand era imprecisa al respecto, en particular sobre la agenda” de negociaciones, declaró el dirigente.

De su lado, la CGT de la empresa pública de transportes de París (RATP) informó también que una “gran mayoría” de las asambleas generales reunidas ayer decidió prolongar la huelga 24 horas.

La dirección de la RATP prevé así para hoy que el tráfico estará, una vez más, “perturbado”, con 20% de los metros en circulación como promedio y alrededor de 40% de los buses y tranvías.

También debería estar “muy perturbada” la circulación en las dos principales líneas del tren regional suburbano, que atienden las comunas del extrarradio parisino, donde vive gran parte de la población que trabaja en la capital y sus alrededores.

Por su parte, la dirección de los ferrocarriles prevé para hoy perturbaciones pero con una “nueva mejoría”, si bien reconoció que “el tráfico no será normal este fin de semana”. (AP, AFP y EFE)