Sindicatos desafían la prudencia pedida en los Consejos de Salarios. Aumento. Los trabajadores buscan incrementos similares o mayores a los de convenios anteriores

Uno de los principales lineamientos impartidos por el gobierno antes de comenzar la actual ronda de los Consejos de Salarios fue la prudencia y la mesura en las aspiraciones salariales, un discurso recibido con optimismo por los empresarios. Pero, en la práctica, los trabajadores desafiaron esa estrategia.

Mientras las patronales advierten sobre un nuevo brote inflacionario que hace imprescindible ser «más mesurado» y señalan que los excesos pueden ser pagados en un futuro con puestos de trabajo, los sindicatos buscan igualar o superar los incrementos logrados en negociaciones anteriores, llevadas adelante en medio de escenarios económicos favorables.

«Si no hay acuerdo, hay conflicto. Es simple», dijo a El Observador el dirigente del sindicato de la bebida (FOEB), Richar Read. Su gremio pide un aumento superior a 10% a tres años, mientras la patronal ofrece 6,22%. El viernes hubo una reunión donde «estuvo todo embretado», relató Read. Hoy habrá una nueva instancia y, si no hay acercamiento, los trabajadores pondrán fecha a un paro nacional, en el marco del Congreso Nacional de la FOEB, el martes.

A las posiciones encontradas entre empresarios y trabajadores se suma el apresuramiento del gobierno por cerrar las negociaciones que ya llevan casi cuatro meses.

En la bebida, como en alrededor del 80% de las 42 ramas abiertas en esta ronda, los trabajadores y empresarios siguen sin ponerse de acuerdo y tienen posiciones distantes. El gobierno querría haber culminado los acuerdos a la fecha pero hay negociaciones trancadas, incluso con posiciones lejanas de las partes. Hasta la semana pasada poco más de 15% de las ramas alcanzaron acuerdos, informó a El Observador el director nacional de Trabajo, Luis Romero.

El jerarca del Ministerio de Trabajo sostuvo que «hay algunos (sectores) que están muy opuestos». «Nosotros ya hubiéramos querido terminar todo, pero hay empresarios y trabajadores que son difíciles de acordar y hay que hacer todo un trabajo que no es fácil», explicó.

El presidente de la Cámara de Comercio, Marcelo Lombardi, dijo a El Observador que debe haber «más prudencia que nunca» ante un nuevo brote inflacionario (ver En línea). Además sostuvo que si el aumento salarial no puede ser pagado, el ajuste de las empresas pasará por reducir los puestos de empleo.

El director de Trabajo señaló que «en Europa las cosas van a ser peores» y afirmó que «en algún momento» la crisis «va a tocar» en la región (ver Apunte). En ese sentido sostuvo que la prioridad debe ser cuidar los puestos de trabajo por sobre los incrementos salariales.

La visión de los sindicatos es opuesta a la de los empresarios. Los trabajadores señalan que pese a los mensajes enviados por los empresarios, el capital de las empresas continúa en crecimiento, por lo que intentan hacerlo valer en las negociaciones.

Uno de los sectores ya cerrados fue el de la salud privada. Los empleados de las mutualistas tendrán un incremento de 8% en tres años, el mismo aumento que tuvieron con el convenio anterior.

«Nosotros establecimos como piso crecer por lo menos lo mismo que crecimos en el convenio anterior sobre la base de un sector como la salud privada con mucho dinamismo. El número de afiliados a las instituciones privadas ha crecido sustancialmente y, por lo tanto, crecieron los recursos de las instituciones. Por eso nos planteamos un piso del 8% y logramos ese crecimiento», dijo a El Observador el dirigente de la Federación Uruguaya de la Salud, Jorge Bermúdez.

Una rama que utiliza el mismo argumento del crecimiento del sector son los trabajadores de la banca privada, aunque en su caso, lejos de acordar, están en pleno conflicto.

El dirigente sindical de la banca privada Elbio Monegal dijo a El Observador que se les ofrece un incremento de 6% a tres años, cuando su último acuerdo fue por ese mismo porcentaje pero a dos años. «Nos parece claramente insuficiente. Tenemos que tener en cuenta cómo crece el sector. Si los bancos vienen creciendo bien, debemos tener un crecimiento adecuado», afirmó.

Mientras negocian, el conflicto continúa. El viernes pararon cuatro horas en los bancos de Montevideo y el jueves en Mercedes, Paysandú y Salto. Las medidas sorpresivas continuarán esta semana.

Fuente: EL OBSERVADOR  ACTUALIDAD 22/10/2012 Página 3