Sólo con los votos del oficialismo fue aprobado en general el Presupuesto

El oficialismo debió solicitar un cuarto intermedio para ordenar a la bancada debido a que hacían un bajo quórum en sala, lo que permitía levantar la sesión en caso que los representantes de la oposición se retiraran de la sesión.

El diputado Alfredo Asti admitió que el 4,5% del PBI para la educación es «una meta» que está «directamente vinculada al crecimiento económico del país, y en consonancia con el equilibrio de las cuentas públicas».

El miembro informante de la bancada oficialista agregó que el gobierno heredó un «desorden y un caos» en la Administración Pública por lo que la actual gestión prevé «una transformación estructural del sistema».

El diputado oficialista acusó a los gobiernos anteriores de estimular el ingreso a la función pública «mediante diversidad de oscuros artilugios», en lo que pareció una alusión a los criticados «contratos de obra».

El diputado Jorge Gandini (Alianza Nacional) consideró que «los supuestos macroeconómicos en los que se basa» la norma «reposan sobre una trilogía fatal: aumento del gasto, de la presión fiscal y el atraso cambiario o inflación en dólares».

Sostuvo que «es un presupuesto sin propuestas transformadoras, sin cambios importantes» que «no cuestiona el modelo vigente».

El miembro informante de la bancada del Partido Colorado, diputado Guido Machado (Foro Batllista) sostuvo que el Presupuesto «tiene una marcada tendencia voluntarista» que «pretende realizar cambios en la administración pero estos cambios siempre quedan empantanados en el terreno de la indefinición».

Critico al igual que Gandini la creación de más de 100 cargos.

«¿Dónde han quedado las críticas por los cargos de particular confianza anteriores que nunca fueron en tanta cantidad? Y ¿dónde quedó el discurso del cambio por la jerarquización de la carrera administrativa?».