‘Son más sindicalistas que gobernantes’

—¿Cómo va a afectar la ley de fueros sindicales la vida de las empresas, a su juicio?

—Afectará mucho más a las pequeñas empresas que a las grandes. En una empresa con cuatro funcionarios, no es fácil darle licencia sindical a un empleado. Pero una firma grande no se verá muy afectada: al ABN no le importa que el señor (Juan José) Ramos no vaya a trabajar. Pero sí le afecta a una panadería que el cajero se vaya porque tiene una reunión del sindicato. Y también le afecta mucho tener que reinstalar (a un empleado despedido). Por ejemplo, ¿qué pasa si hay que retomar al chofer de un taxímetro? Hay que darle el 100% del capital a alguien que sin duda no tiene una buena relación con el patrón. No puedo entender cómo no se tuvieron en cuenta estos aspectos.

—¿Pero no es lógico que un trabajador tenga derecho a ser reintegrado si fue despedido por el simple hecho de pertenecer a un sindicato?

—Pasa que el hecho de integrar un gremio crea obligaciones sindicales que tal vez una empresa chica no pueda aceptar. Hay un ejemplo muy claro: ¿que pasó con la estación de servicio que fue ocupada (en Luis Alberto de Herrera y Joaquín Suárez)? Se cerró.

—¿Usted cree que habrá más casos como ese?

—Lógicamente. Esa es nuestra advertencia. Esto sin dudas afecta al empleo.

—¿Hubo poca voluntad del gobierno para negociar estos temas con los empresarios?

—Voluntad hubo. Lo que yo creo es que no se entendió (la postura empresarial). Los que manejaron el tema desde el Ejecutivo son más sindicalistas que gobernantes. El domingo pasado el director de Trabajo decía en El País que estaba muy contento porque había 380 sindicatos nuevos. El debería estar contento cuando baje la desocupación, no cuando se crea un gremio. Sin duda los sindicalistas están muy fuertes, ya hablan de tener un canal de televisión, y tienen dinero para concurrir a todas las reuniones que hay en el mundo. Tiene mucho más dinero el Pit-Cnt que las cámaras empresariales.

—El vicepresidente Rodolfo Nin Novoa dijo que la reacción empresarial por la ley de fueros fue desmedida, y que el documento presentado el miércoles tiene un enfoque pésimo. ¿Qué opina?

—Es la opinión del vicepresidente. Lo que pasa es que el gobierno ha pensado sólo en fortalecer el movimiento sindical y no en fortalecer el trabajo en el país. Eso también es desmedido.