Subastan hoy nueva terminal de contenedores en el puerto.

Después de varios meses de discusión hacia el interior del Frente Amplio sobre la necesidad o no del emprendimiento y en medio de un arbitraje contra el Estado iniciado por el socio privado de la actual terminal de operaciones del puerto de Montevideo, se subastará hoy la construcción de una segunda playa de contenedores en la principal terminal portuaria del país.
Calificada de interés nacional por el gobierno, la puja por la mejor oferta comenzará a la hora 10 en la Bolsa de Valores de Montevideo con un precio base de US$ 1,2 millones.

Se estima que el precio final de adjudicación no será muy superior al de base, ya que la nueva terminal deberá pagar un canon fijo mensual a la Administración Nacional de Puertos (ANP) equivalente a la duodécima parte de ese mismo valor.

Además, pagará un canon variable por cada unidad movilizada (TEU) equivalente a una cienmilésima parte del precio de subasta.

La playa de contenedores, adjudicada en 2001 a la empresa Katoen Natie (Bélgica), se subastó en US$ 17 millones, a partir de una base inicial de US$ 13 millones. La diferencia es que el actual operador no paga un canon fijo mensual sobre este precio sino anual. El inversor creó Terminal Cuenca del Plata (TCP) en sociedad con la ANP, que posee el 20% de las acciones.

La empresa que gane la subasta deberá acreditar solvencia económica y financiera y ser operador especializado en contenedores con más de cinco años de experiencia, según consta en las bases del llamado.

Una vez corroborada esta información, la ANP adjudicará el 100% del paquete accionario de la empresa que creó para la segunda terminal de contenedores por un plazo de 30 años a partir de la fecha de concesión.

En el gobierno aseguran que por lo menos tres compañías se presentarán a la subasta. Sin embargo, el vicepresidente de la ANP, Santiago Sotuyo, dijo a El Observador que «no se descarta» que pueda no presentarse nadie.

«Siendo realista, es posible que nadie se presente», señaló. Además, dijo no ver que los eventuales oferentes «se estén pegando codazos para entrar a la Bolsa».

Sin embargo, Sotuyo recordó que en los últimos 25 días hubo distintas consultas de interesados. «Pero si eso se manifiesta (en la subasta) es otra cosa», apuntó.

Ante consultas de posibles oferentes, el ministro de Economía, Fernando Lorenzo, recordó el lunes 15 que el nuevo operador gozará de los beneficios tributarios que establece la ley de promoción de inversiones. La inversión será de unos US$ 300 millones.

El gobierno estableció en las bases de la subasta que antes de comenzar el séptimo año de la concesión, la empresa adjudicataria deberá haber concretado una inversión mínima que incluye la construcción de al menos 600 metros del muelle de atraque, que en total deberá alcanzar los 1.200 metros.

También tendrá que tener pronta la playa de acopio de contenedores.

Problemas. El socio belga de ANP en Terminal Cuenca del Plata fue el que el año pasado, cuando se votó la ley que habilitó la subasta de la segunda terminal, el 31 de julio, activó los mecanismos legales para iniciar un arbitraje con el Estado. En caso de que en esa instancia no se llegue a un acuerdo, iniciará una demanda contra el Estado en tribunales internacionales.

Katoen Natie entiende que la nueva playa de contenedores lo perjudica, dice que el gobierno desconoció el contrato original y que se viola el tratado de inversiones entre Uruguay y Bélgica. Cuando el gobierno del ex presidente Tabaré Vázquez planteó construir una segunda terminal, fundamentó su iniciativa en el crecimiento de la actividad portuaria.

Estimó que para el año 2014 el puerto estaría saturado y que por eso se planifica ahora su ampliación. Katoen Natie asegura desde entonces que la capacidad del puerto es y será suficiente.

Tras la crisis de fines de 2008 y la caída del comercio mundial, en el Frente Amplio surgieron opiniones respecto a que no era necesario apresurarse a ampliar el puerto.

Una vez instalado el gobierno de Mujica, se pensó en postergar la subasta, pero se decidió mantener la fecha del miércoles 17 para dar una señal de certeza a los inversores.